A días del ofrecimiento hecho público por el presidente de Boca, Jorge Amor Ameal, Juan Román Riquelme sigue sin dar respuestas a la intención del club de renovar el vínculo contractual.
Si bien no hay apuro desde lo futbolístico, ya que Riquelme se recupera de una lesión que no le permitirá jugar hasta la mitad del torneo Apertura, los dirigentes quieren desactivar el único conflicto que queda en el inicio del ciclo de Claudio Borghi.
El representante de Román, Daniel Bolotnicoff, se llevó el viernes los papeles con la oferta final realizada por el club y la pelota sigue en los pies del talentoso futbolista.
Ese ofrecimiento salió de la denominada mesa chica dirigencial, pese a que es público y notorio que gran parte de la comisión -influenciada por el todavía influyente macrismo- quiere que Riquelme no vuelva a pisar la Bombonera.
En ese sentido, Daniel Angelici, tesorero y hombre cercano a Mauricio Macri afirmó que la oferta de Boca es muy seria, al tiempo que le pidió a Riquelme que comprenda que es todo lo que el club puede pagar.
Angelici, uno de los más firmes opositores a la continuidad del enganche, se tomó licencia en desacuerdo con lo anunciado en las últimas horas por Ameal.