Murió Carlos Javier Bravo y la radio está de duelo
En su larga trayectoria, fue una de las voces que animaron la Fiesta Nacional del Poncho.
Carlos Javier Bravo falleció ayer en esta ciudad a los 65 años y con su vida se fue uno de los hombres más importantes que dio la radiofonía catamarqueña de todos los tiempos por sus importantes aportes e innovaciones a la actividad en cada espacio que ocupó.
Nacido en Necochea, provincia de Buenos Aires, Bravo se radicó siendo niño con su familia en Catamarca, y en plena juventud comenzó su larga trayectoria radial en la histórica LW7 Radio Catamarca. Desde aquella emisora, única en la provincia, su voz sonora y de impecable dicción, comenzó a ser un sello inconfundible de la radio que se mantuvo por muchos años.
Fue en la emisora que tenía sede en la calle Rivadavia al 700 desde donde impuso un estilo creativo en sus programas, por lo general matinales, tal como aquel recordado magazine La tijera, en los años ‘70. También en la LW7 hizo sus incursiones como relator de partidos de basquet, tal como muchos aficionados recuerdan aquellas transmisiones del Campeonato Argentino de Basquet de 1970 que se desarrolló en canchas de esta ciudad.
También como conductor de eventos se hizo reconocido cuando organizaba Ronda juvenil, el espacio bailable del entrepiso del Hotel Ancasti, en los 60, o como maestro de ceremonia en las primeras ediciones de la Fiesta Nacional del Poncho.
En su larga trayectoria, Carlos Javier ocupó cargos públicos como el de secretario y subsecretario de Información Pública a principios de la década del 80.
En televisión, fue gerente de Canal 3 de Catamarca, gerente de Canal 7 de Santiago del Estero y gerente de Interior de Canal 9 Libertad (Capital Federal), mientras que en radio fue interventor de Radio Nacional Catamarca y director de FM Ancasti.
En el grupo Ancasti será recordado como ideólogo de Bajo el cielo de Catamarca, la fiesta que realiza este diario en diciembre en el anfiteatro natural de El Jumeal.
En los últimos años, Bravo tuvo paso por distintas FM locales, siendo su último espacio el programa Un día Bravo, en la emisora La Isla, el año pasado.
La salud del locutor se desmejoró en los últimos meses hasta que ayer al mediodía, su voz hizo silencio de radio y se apagó para siempre.