Javier Pastore, a quien Diego Maradona definió como un maleducado del fútbol, aseguró ayer que se siente con chances de ser titular ante Alemania el próximo sábado y afirmó que el conjunto albiceleste debe mantener la mentalidad y el juego que demostró hasta el momento.
Las chances están, tuve la suerte de entrar en los últimos partidos y ahora espero que salga todo lo mejor, me veo con chances, confió el número 23 albiceleste.
Y enseguida apuntó: Tener más minutos me serviría para demostrar más cosas, pero seguramente me falte mejorar muchísimas cosas. Me vi muy bien cuando entré y también me ayudó que el equipo jugó muy bien.
Pero como contrapartida, Pastore aclaró que el cambio de estrategia será una decisión de Diego. Son decisiones que va a tomar él, no estoy en la cabeza de Diego, las chances están y hoy estoy acá en un Mundial y puedo tener la posibilidad. Estoy muy contento con el equipo en estos partidos, no sé si va a cambiar en cuartos de final, consideró. El cordobés, que el pasado 20 de junio cumplió 21 años, también reveló la estrategia que en su opinión debe realizar el equipo de Maradona es simplemente jugar como la Argentina.
Alemania es un rival difícil y para ganarle hay que jugarle como juega la Argentina siempre, ése es nuestro fuerte. Tener la pelota y esperar el momento para atacar. Las situaciones siempre las tenemos jugando bien o mal por lo que tenemos que manejar el mayor tiempo posible el partido, dijo. Contra Grecia la tuvimos mucho, con México en parte también, y eso es lo que queremos hacer, porque las jugadas de gol llegan siempre, recordó.
Y agregó: Hay que estar siempre atentos en la pelota parada, ellos son fuertes en ese aspecto. El fútbol se ha vuelto muy importante en las pelotas paradas, tenemos que tener la cabeza siempre tranquila, en contra hay que sacarla como sea y después a favor hacer jugadas como las que estamos haciendo.
Además, resaltó que personalmente cuando Argentina no tiene la pelota le da más importancia a la marca y en posesión trata de jugar suelto, libre.
Mucho tuvo que ver esta cuestión en su traspaso a Italia, ya que desde su llegada al Palermo lo ayudó muchísimo en la forma táctica y retroceder sin la pelota.