Tras haber demostrado una clara superioridad en su partido de octavos de final ante Chile, Brasil se volvió a convertir (por si alguien tenía dudas), en claro candidato a ganar el mundial de Sudáfrica. La prestancia, circulación de balón y practicidad que demostró el pentacampeón del mundo, impone el respetode los futuros rivales.