Después de las inadmisiones por los amparos en Buenos Aires, Sudáfrica deporta a barrabravas argentinos por hacer lío.
Las autoridades sudafricanas decidieron enviar de regreso a 19 barrabravas de la agrupación Hinchadas Unidas Argentinas que provocaron hechos de violencia en el partido ante Nigeria, disputado el sábado pasado, según confirmó ayer el embajador argentino en ese país, Carlos Sersale. Si bien otros doce barras habían sido expulsados al arribar a Sudáfrica, este grupo que espera su traslado hacia Buenos Aires es considerado como los primeros deportados.
Durante la mañana de Pretoria, la Policía de ese país e integrantes del cuerpo de la Policía Federal Argentina ingresaron a la escuela en la que se alojaban y portando armas de grueso calibre se llevaron a 17 de los violentos, mientras que por la tarde se sumaron otros dos a esta lista.
Los barras viajarán hoy hacia Buenos Aires, aunque primero harán escala en Angola y luego en Brasil, antes de arribar a destino.
Según explicó el embajador argentino, la justificación de la medida estuvo en actitudes violentas que tuvieron estos barras durante el debut argentino ante Nigeria en el estadio Ellis Park de Johannesburgo.
Los primeros 17 deportados son pertenecientes en su mayoría a clubes del ascenso y estaban alojados en una escuela de Pretoria donde la HUA tiene su búnker.
Son 17 personas a las cuales la Policía ha ido a buscar a la escuela donde estaban alojadas, dijo el embajador sobre el episodio ocurrido en la madrugada.
Explicó que todos estos barras habían sido filmados en actitudes violentas durante el partido con Nigeria, por lo que las autoridades procedieron a identificarlos y los fueron a buscar, señaló el embajador, quien agregó: Los deportan porque violaron normas de la legislación local.
Los llevan al aeropuerto y en el primer vuelo que consigan los mandan de vuelta a la Argentina, subrayó el embajador en Sudáfrica.
Este grupo pasó las primeras horas del día en una sala especial del aeropuerto Oliver Reginald Tambo de Johannesburgo a la espera de la disponibilidad en un vuelo de la línea TAAG, para regresar por la misma ruta en la que llegaron, con escalas en Luanda y Río de Janeiro.
En términos legales, el embajador aclaró que este grupo forma parte de los primeros deportados argentinos, ya que los otros doce barras que la semana pasada no habían podido ingresar a Sudáfrica en realidad fueron inadmitidos, es decir que ni siquiera pudieron entrar al país al llegar al aeropuerto.
Precisó además que, teniendo en cuenta a personas llegadas desde distintos países, desde que se inició el Mundial hubo 100 personas entre inadmitidas y deportadas, sin incluir a este grupo de 19 argentinos que se sumó ayer.
Esto quiere decir que es un problema general. No es un problema que afecta sólo a ciudadanos argentinos, remarcó el embajador.
El número de barras argentinos rechazados de Sudáfrica se eleva entonces a 30 y sus máximos representantes son Pablo Bebote Alvarez de Independiente, Andrés El Pillín Bracamonte de Rosario Central y Sergio Flay Roldán de San Martín de Tucumán. El último terminó preso en la Argentina ya que pesaba sobre él una condena por tentativa de homicidio y no podía salir del país.