El delantero Carlos Tevez cambiaría todos los títulos que ha ganado hasta el momento en su carrera deportiva, 14 oficiales en total, por un campeonato del mundo junto a la Selección argentina, el verdadero equipo de sus amores.
Tevez adora la camiseta albiceleste y siente una sensación inexplicable cuando sale a la cancha a defender los colores del equipo nacional en un encuentro mundialista, sabiendo que detrás de cada partido se asoman 40 millones de hinchas que sueñan con una vuelta olímpica.
El Jugador del Pueblo está lejos de ser un integrante más del plantel de 23 hombres que el técnico Diego Maradona convocó en busca de terminar en Sudáfrica 2010 con 24 años repletos de deseo y decepción en copas del mundo.
Tevez es especial, distinto, único. Por su carisma, entrega y su amor por la Selección, el atacante del Manchester City de Inglaterra es el futbolista más querido por la gente e incluso el astro Maradona reconoce que Carlitos supera en idolatría tanto a él como a Lionel Messi en Argentina.
El permanente espíritu de sacrificio que muestra el ex Boca cada vez que se incorpora al plantel nacional le valió ganarse un lugar en la formación estable del conjunto de Diego, quien reconoció que a Tevez no podía dejarlo fuera del equipo en la Copa del Mundo de Sudáfrica.
Que diga eso me pone contento, expresó el delantero, que también agradeció el cariño que le brindan los aficionados e insistió en la necesidad de dejar de lado intereses personales y entregarse al máximo por la Selección cuando llega el momento de salir a la cancha, sobre todo en un Mundial.
Me siento un privilegiado por ser quien soy (...) Me siento querido por la gente argentina, eso es sabido. Me consideran uno de ellos y soy casi siempre el menos criticado en la Selección, juegue bien o juegue mal. Pasa por mi carisma y por cómo juego, opinó Carlitos.
Ídolo en Boca, el club donde debutó a los 17 años en octubre de 2001, y adorado en el City inglés, Tevez parece encontrar su lugar en el mundo cuando viste la camiseta de la Selección, el verdadero equipo de sus amores.
A veces, hay que dejar de lado la persona y sacrificarse por el equipo. Uno siempre tiene que tirar para el grupo, no para la persona, destacó Carlitos en una conferencia de prensa en el Centro de Alto Rendimiento (HPC) de Pretoria, junto al defensor Ariel Garcé.
Me gustaría hacer tres o cuatro goles por partido, pero no puedo pensar en mí solamente. Estamos jugando un Mundial y tengo que pensar en el equipo y hacer todo para que el equipo gane, enfatizó, y admitió que sacrificarse por la Selección implica ir en contra de su rendimiento personal.