Inglaterra y Estados Unidos se enfrentarán hoy en la ciudad de Rustemburgo, por el Grupo C del Mundial de Sudáfrica.
La Inglaterra del italiano Fabio Capello pone en marcha su sueño de ganar un título mundial tras 44 años de sequía ante Estados Unidos, que intentará convertírselo en pesadilla hoy (a las 15.30) en Rustenburgo, en la primera fecha del grupo C del Mundial.
Ambos equipos son favoritos de la llave, que completan los modestos Argelia y Eslovenia, aunque un sabio como Capello entiende perfectamente que un golpe en el debut podría significar un mazazo psicológico con vistas a la pelea por el título frente a los otros favoritos como Brasil, España y Argentina.
El optimismo generado por la excelente campaña de clasificación a Sudáfrica-2010, con nueve victorias y 34 goles anotados en diez encuentros, fue el respaldo de oro que obtuvo Capello, artesano de la recuperación inglesa después del fracaso en las eliminatorias para la Eurocopa-2008.
Sin embargo, una serie de lesiones ha empañado un poco la perspectiva de los Pross, que perdieron en la última semana a su capitán Rio Ferdinand por lesión, posterior a la baja anunciada de David Beckham meses antes por una rotura en un tendón de Aquiles.
Con Gareth Barry, volante de contención preferido de Capello, fuera del primer duelo por molestias en sus ligamentos de un tobillo, el nuevo capitán Steven Gerrard podría cumplir esa función más defensiva, pese a que al italiano le gusta tener al estratega del Liverpool cerca del área rival. En los amistosos previos al Mundial, Inglaterra cosechó buenos partidos frente a México y Japón, sellados con victorias y la confirmación de que Wayne Rooney será su hombre todopoderoso.
En el campo de enfrente, los estadounidenses llegan confiados, después de haber hecho historia hace un año en Sudáfrica al llegar a la final de la Copa Confederaciones, dejando en el camino nada menos que a España. En aquella gesta, el líder fue Landon Donovan, que afronta su tercera Copa del Mundo preparado con un paso de investigación por la Premier League, donde jugó como cedido en el Everton.