El entrenador Diego Maradona dispuso trabajos tácticos, pero nunca paró los once titulares que debutarán el sábado 12 de junio ante Nigeria.
1 de junio de 2010 - 00:00
La Selección argentina cumplió ayer con la segunda jornada en doble turno desde su estadía en Pretoria, siempre a puertas cerradas, donde complementó trabajos en el gimnasio con ejercicios de recuperación de pelota y definición, dos facetas importantes en el juego albiceleste.
En un lunes con situaciones extrañas y muy comentadas en Buenos Aires en torno a las visitas de los barrabravas al HPC de Pretoria, el entrenador Diego Maradona eligió nuevamente los aparatos del gimnasio para la sesión matutina. Allí, los jugadores continuaron la preparación muscular bajo las órdenes de los preparadores físicos Fernando Signorini y Javier Vilamitjana. Después del almuerzo y la siesta, como cada jornada, el plantel salió del edificio que habita dentro del HPC hacia el sector de canchas del predio para la práctica vespertina.
Según pudieron espiar las cámaras de televisión entre los altos árboles de la Universidad, el cuerpo técnico de la Selección dividió al plantel en grupos de acuerdo a la línea que ocupan en el campo de juego. Así los arqueros Sergio Romero, Mariano Andújar y Diego Pozo realizaron ejercicios específicos con su entrenador, Gustavo Piñero.
Por su parte, los defensores trabajaron tácticamente en la pelota parada, con movimientos ante situaciones propuestas por el cuerpo técnico. Dentro de este grupo quedó a un margen el jugador de Colón de Santa Fe Ariel Garcé, quien con una molestia en el gemelo de la pierna derecha trabajó con el kinesiólogo Rubén Araguas.
En tanto, los mediocampistas se dedicaron a realizar ejercicios de recuperación de pelota y salida en velocidad, para tratar de aprovechar los contragolpes y trasladar rápido la pelota hacia posición de ataque. Dentro de este grupo estuvo Lionel Messi, lo que se trató de un indicio en estas jornadas de incertidumbre por conocer la composición del equipo para el debut ante Nigeria, el 12 de junio próximo. Es que en el último partido ante Canadá, Maradona plantó un esquema que tuvo tres delanteros Gonzalo Higuaín, Carlos Tevez y Javier Pastore-, con el ex Huracán más retrasado como enlace. Ésa es la posición en la que Maradona había probado a Messi en la práctica previa al encuentro ante los canadienses, antes de que una molestia en el aductor derecho lo dejara fuera de la despedida de la Selección de la Argentina. Por eso no sorprendió que el técnico de la Selección buscara en Messi generar el sacrificio en el momento de recuperar el balón y aprovechar su velocidad para la contra.
Por último, los delanteros ejercitaron la definición desde diferentes ángulos y en este grupo Maradona colocó a Ángel Di María. Es que la verticalidad del por ahora mediocampista del Benfica portugués lo pone muchas veces durante un encuentro cara a cara con el gol y serán situaciones que la Argentina deberá aprovechar.
Denunciaron a Grondona El presidente de la AFA, Julio Grondona, fue denunciado ante la Justicia por una ONG que representa a víctimas de la violencia en el fútbol a raíz de la presencia de barras bravas en el avión que llevó a la Selección Argentina a Sudáfrica, a jugar el Mundial.
Así lo hizo mediante una denuncia Familiares de Víctimas de la Violencia en el Fútbol Argentino (FAVIFA), patrocinada por el abogado Juan Manuel Lugones, al acusar a Grondona por su presunta responsabilidad en el viaje de casi 30 barra bravas en el avión en el que se trasladó a Sudáfrica el seleccionado argentino de fútbol.
En la presentación, el letrado pidió también que se avance en la investigación de la conexión con funcionarios.
Debe investigarse si este viaje de barra bravas es financiado por una conexión política con el Gobierno Nacional, habida cuenta que se ha informado que alguno de los barra bravas habría trabajado o trabaja en el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) a las órdenes del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, asegura la denuncia.