En la pintoresca Collagasta, el piloto Ariel Acuña construye el sueño de los pilotos: un circuito hecho a su medida.
El sueño de todos. Así definió Darío Ovejero, otro de los felices destinatarios de la obra que será inaugurada en pocos días. Estamos a punto de terminar un circuito de motocross en un lugar fantástico, con las características que siempre soñamos comentó Acuña al bajarse del tractor que él mismo maneja para pulir cada detalle con la mirada exhaustiva de un piloto, para que la pista sea de ensueño.
Falta. Ésta es la primera parte, queremos que el complejo sirva para que la familia del motocross pueda venir a pasar un fin de semana y sentirse cómoda, con las instalaciones y los pilotos con la pista dijo en la entrevista realizada por cronoscatamarca.com.ar, al visitar el predio, llamado a ser la catedral del motocross del noroeste argentino.
Rodeado por una inmensa arboleda, lejos del bullicio de la urbe, el predio goza de una frondosa vegetación que otorga una sombra impresionante; en el sector Este se encuentra el cerro; al otro costado, el río, que acompañados del silencio inconfundible de la naturaleza, combinado con el rugir de las máquinas del cross, componen una melodía adictiva para los más felices de la historia: los pilotos. Otro aspecto fundamental; para terminar de componer un escenario único, cobran un papel determinante las condiciones topográficas, inmejorables para la actividad.
Cabe indicar que ya giraron los pilotos de mayor envergadura de la provincia, tales los casos de Edgardo Prevedello, Darío Ovejero, David Tula, Leonardo Ovejero, Franco Carrazana, entre otros, que registraron un promedio de 1m.25s la vuelta, en la pista que cuenta con el ancho reglamentario-8mts- y un largo aproximado de 1.600mts. Desde un primer momento escuchamos la opinión de los pilotos, porque todos soñamos alguna vez con un lugar así, y por eso tratamos de hacerlo a la medida de las exigencias del piloto dijo Acuña, quien luego adelantó: La idea es comenzar con un zonal, pero luego sumar una fecha del NOA y por qué no, de un Nacional confesó.
En definitiva, Acuña hizo realidad el sueño de todos los pilotos.