La presencia de más de veinte barrabravas en el mismo avión en el que la Selección argentina viajó a Sudáfrica no pudo deberse a una casualidad, pero nadie se hace cargo de semejante compañía, como si se tratara de fantasmas. Claro que no son espectros, sino hombres de carne y hueso: uno de ellos, Ariel El Gusano Pugliese, integra la barra de Chicago. Otro de los barras, Marcelo Aravana, está vinculado a Boca y tiene buena relación con el ex líder de La 12 Rafael Di Zeo, mientras que la delegación de hinchas caracterizados también se encuentra integrada por simpatizantes de Estudiantes, San Martín de Tucumán, Defensa y Justicia y Laferrere.
En medio de esta situación insólita -por calificarla en forma leve-, ya tuvieron que salir a dar explicaciones el presidente de la AFA, Julio Grondona, y el mánager de la Selección, Carlos Bilardo, a quien se vincula con miembros de la barra de Estudiantes. No hay ninguna barra oficial de la Selección. No armo nada porque si no voy en cana, aseguró Bilardo, al tiempo que Grondona sostuvo -aplicando la teoría de que la mejor defensa es un buen ataque- que en realidad existe una campaña de desprestigio contra la AFA.