La victoria del xeneize relegó a Independiente en la pelea por el título del Clausura de AFA.
Boca derrotó anoche a Independiente por 3 a 2, en Avellaneda, y terminó de cerrarle el paso al título porque prácticamente quedó sin chances, cuando restan dos fechas para la finalización del torneo Clausura de fútbol. El conjunto visitante dio vuelta el marcador ya que el rojo ganaba por 1 a 0 con tanto de Ignacio Piatti, a los 29 minutos, pero Fabián Monzón, a los 32, y Martín Palermo, sobre los 38, anotaron para Boca.
Ya en el complemento, el ingresado Pablo Mouche aumentó para Boca en 42 y se fue expulsado -con doble amonestación- porque se quitó la camiseta y se excedió en los festejos. De penal, Leonel Núñez logró achicar diferencias en tiempo adicionado.
Boca se llevó un partido que en líneas generales resultó parejo pero lo desniveló porque tuvo mayor claridad en los momentos clave y funcionó como un conjunto mejor estructurado.
El visitante, manejado por Juan Román Riquelme, con su goleador Martín Palermo intacto en su instinto -ayer convirtió el tanto 222 de su historia en el club- y el toque de todos sus integrantes, tuvo además la frialdad del que no pelea por nada, a no ser el honor de un choque clásico.
Independiente se pudo reflejar en el gesto final y desolado de su entrenador, Américo Gallego, porque evidenció la impotencia de un equipo que adolece de un creador claro y delanteros oportunos e inspirados.