La Cámara Federal porteña no sólo confirmó, sino que amplió de cinco a seis años de prisión la condena contra el sirio Monzer Al Kassar, por irregularidades para obtener la ciudadanía argentina durante la presidencia de Carlos Menem.
Los camaristas Martín Irurzun, Horacio Cattani y Eduardo Farah lo consideraron partícipe necesario del delito de falsedad ideológica del Certificado de Admisión como Residente Permanente y de la Carta de Ciudadanía. El sindicado traficante de armas había sido condenado por el juez de primera instancia Marcelo Martínez de Giorgi, un fallo que fue ratificado y ampliado por los camaristas.
Según consta en la causa, el 18 de enero de 1990, Al Kassar concurrió a las oficinas de la Dirección Nacional de Migraciones, presentando una regularización migratoria para obtener un certificado de radicación permanente.
Al Kassar declaró bajo juramento que no tenía antecedentes penales ni había sido detenido por ninguna autoridad policial. Sin embargo, en ese momento el imputado contaba con antecedentes en Inglaterra, donde había sido detenido por posesión de estupefacientes en 1974 y en Francia, país en el que había sido condenado por la Corte parisina a ocho años de prisión. Pese a esos antecedentes, Al Kassar pudo conseguir la residencia el 7 de febrero de 1990 en la Dirección General de Migraciones y luego también obtuvo el DNI, la cédula de identidad y el pasaporte. En la resolución de 24 carillas, los jueces tuvieron en cuenta la cantidad de maniobras que desplegó para alcanzar su finalidad y que ellas tendieron a vulnerar los resortes estatales nacional destinados a la acreditación de la identidad de las personas.