El plantel de River realizó ayer una fuerte autocrítica en la vuelta a los entrenamientos después de la derrota frente a Newell s, y en esa reunión no participó el cuerpo técnico por pedido de los jugadores.
La práctica de ayer en Ezeiza a puertas cerradas no fue una más después de la cuarta caída consecutiva en el Clausura, porque la charla a solas entre los futbolistas esconde un reconocimiento de la responsabilidad ante la crisis.
El entrenador del conjunto de Núñez, Leonardo Astrada, reunió a sus dirigidos a las 9.30 y habló apenas un minuto. Después llegó el pedido de los referentes para hacer autocrítica y arengarse para el próximo encuentro frente a Atlético Tucumán.
En esa media hora de diálogo tomaron la palabra los referentes Marcelo Gallardo, Daniel Vega, Paulo Ferrari, Oscar Ahumada y hasta los marginados Andrés San Martín y Nicolás Navarro dieron su punto de vista.
Más allá del día a día, la intimidad del plantel y el cuerpo técnico, desde la cúpula dirigencial el único que apoya a Astrada es el presidente del club, Daniel Passarella, mientras dirigentes de segunda línea ya manejan alternativas.
El respaldo del máximo dirigente de River no sería suficiente si en la visita a los tucumanos no se consigue un triunfo, de hecho Astrada daría un paso al costado a pesar de estar más fuerte que nunca para poner el pecho a la situación, como dijo post derrota ante los rosarinos.
Astrada tiene fuerzas para seguir y esto va a ser hasta el final. Si sacábamos un buen resultado (con Newell s) tampoco la situación iba a cambiar mucho, explicó el experimentado Matías Almeyda. Sobre la responsabilidad de los jugadores, el volante sostuvo que hay tristeza y preocupación porque no se puede sacar esto adelante.
Acá se deja todo dentro de la cancha. Se vuelve a lo mismo de siempre, esto es fútbol y se maneja por resultados, que hace un tiempo son negativos, agregó.