Niegan el ingreso a España al grupo bailantero "Pibes Chorros"
El racismo español nuevamente actúa con impunidad, afirmó Diego Arcos, argentino organizador de la visita de la banda.
Los integrantes del grupo bailantero Pibes Chorros no pudieron ingresar a España, dado que su entrada fue prohibida por las autoridades migratorias en el aeropuerto de Madrid, donde viajaron para participar de una gira en ese país.
Según trascendió, las autoridades del aeropuerto internacional de Barajas le prohibieron el ingreso a los integrantes de la banda, quienes minutos después denunciaron que fueron ilegalmente rechazados y que ni siquiera los dejaron hablar con un abogado de oficio en el aeropuerto.
La banda había viajado a ese país para realizar una gira musical, que incluía las ciudades de Barcelona, Madrid y Valencia.
En declaraciones a la prensa, el secretario de la organización que nuclea a los argentinos radicados en Cataluña, Diego Arcos, recalcó que el racismo del Estado español otra vez actúa con impunidad, impunidad que se ve facilitada por la inoperancia de las autoridades excesivamente bien pagadas del consulado argentino de Madrid.
Ante la decisión de España de impedir el ingreso de la banda, Arcos reclamó que las autoridades argentinas ejerzan sus obligaciones y ayuden a estos compatriotas a poder realizar su gira.
Pibes Chorros tenía previstas presentaciones en Madrid, Barcelona y Valencia, con entradas a un valor promedio de diez euros.
Algunos de los discos de la banda son: Sólo le pido a Dios (2002), Arriba las manos (grabado en 2001), Criando cuervos (2003), El poder de la guadaña (2004), Preso inocente (2007) y Perdonalos, no saben lo que hacen (2007), entre otros. Un antecedente
En septiembre pasado, una situación similar atravesó el baterista de la banda de rock Divididos, Catriel Ciavarella, quien quedó demorado dos días en Barajas junto al sonidista del trío, César Clementino.
El baterista pudo participar de los shows en Madrid y Barcelona luego de que autoridades italianas confirmaran que estaba en trámite el proceso para adquirir la ciudadanía de ese país, mientras que Clementino fue devuelto al país tras permanecer demorado durante cinco días en condiciones de hacinamiento junto a otras personas de América latina.