El máximo goleador de Boca Juniors, Martín Palermo, dijo que siempre festeja sus anotaciones con el compañero que lo asiste pero que en su gol número 219 que le permitió lograr el récord histórico de ser el máximo artillero de club, fue distinto porque no se abrazó con quien le dio el pase, el mediocampista Juan Román Riquelme.
Siempre festejo con quien me asiste, pero ahora fue distinto. Todos lo vieron y lo pueden analizar. Me sentí incómodo, remarcó Palermo, afirmando que lo único que me une con Juan Román Riquelme es la misma camiseta, pero que no tiene con él relación alguna ni trato, pero sí respeto.
Lo dije siempre, soy claro, no soy amigo, no tengo relación, lo único que nos une es salir el domingo y tener la misma camiseta y saber que los dos tenemos la obligación, como referentes que somos, de sacar a Boca adelante, transmitirle o darles un mensaje a los más chicos, porque ellos sienten presión. No recaer sobre ellos, los más grandes hacernos cargo, expresó el máximo artillero en la historia xeneize.
Palermo, en declaraciones formuladas a radio La Red y Radio del Plata, dijo que no desea entrar en polémicas respecto de la forma que celebró el gol 219 que significó el récord histórico en Boca y con esa marca superar el registro de Roberto Cherro, ya que fue obvio que todo el mundo vio que no se abrazó con Riquelme para festejar la ansiada conquista.
Lo único que deseaba decir es que tuvo la suerte de compartir con su hijo Ryduan el gol ya que estaba dentro de la cancha y juntos formaron el número 219. Su hijo tenía la camiseta número 21 que hace un tiempo le había regalado Cristian Chávez y con el 9 de Palermo armaron el número 219. Fue la felicidad más importante. Lo otro lo dejo a criterio a los que viven, analizan el mundo Boca. No voy a decir nada para que alguien se sienta susceptible a lo que puedo decir. Son situaciones incómodas. No quiero opinar de la actitud de Román, enfatizó.