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El regreso del “Rey” David

El cordobés Nalbandian volvió a ser Rey de la Copa Davis y la Argentina chocará ahora en 4tos. ante Rusia.
8 de marzo de 2010 - 00:00
David Nalbandian derrotó ayer tarde a Andreas Vinciguerra en cuatro sets y le entregó el punto definitorio a la Argentina en la serie ante Suecia, para avanzar a los 4tos. de final del Grupo Mundial de la Copa Davis, que se disputó en Estocolmo y que terminó 3-2 para el equipo nacional.

Nalbandian, que había llegado con lo justo a la serie y casi no pudo entrenar en Estocolmo, se impuso con parciales de 7-5, 6-3, 4-6 y 6-4, en más de dos horas y media de batallas, después de que Robin Soderling derrotó a Leonardo Mayer por 7-5, 7-6 (5) y 7-5, y logró estirar la definición en el Kungliga Tennishallen.

El camino hacia la Ensaladera de Plata tendrá ahora un capítulo más difícil aún, cuando entre el 9 y el 11 de julio próximos, visite a Rusia, reeditando en Moscú la final de 2006, cuando el local venció a los conducidos en ese entonces por Alberto Mancini.

Fue un fin de semana redondo para Modesto Tito Vázquez, porque se cumplió la idea con la que la delegación argentina llegó a Estocolmo de atacar los singles 2 y el dobles. Sin dudas que la aparición de Nalbandian le dio un plus extra inesperado y que fue determinante a la hora del resultado final y la victoria.

El marcador había quedado igualado el viernes, después de la derrota de Eduardo Schwank ante Soderling y la gran victoria de Mayer frente a Joachim Johansson. El sábado, Nalbandian y Horacio Zeballos le dieron la ventaja a los argentinos al derrotar en sets corridos a Soderling-Robert Lindstedt.

La jornada había empezado con la esperanza de Mayer, pero Soderling hizo valer su experiencia y su posición como top ten en ranking de la ATP.

Las suposiciones sobre los tenistas que iban a jugar el quinto punto agregaron suspenso a la definición y la incógnita pasaba principalmente por el físico de Nalbandian. Nalbandian salió a la cancha contenido, con dolores en el aductor y el isquiotibial después del dobles del sábado, y eso fue aprovechado por Vinciguerra, que empezó quemando naves y quebrando en los primeros games.

El panorama pintaba complicado, pero Nalbandian se fue acostumbrando a la cancha, fue tomando confianza y recuperó el quiebre hacia el final del set.

Con el 5-5, Nalbandian apuró la pelota, sobre todo desde el revés, y generó errores constantes en su rival, para conseguir el segundo quiebre y el primer set.

La diferencia a su favor le dio tranquilidad a Nalbandian y muchos más nervios a Vinciguerra, que fallaba tiros increíbles por mucho margen. En el 4-3 a favor, el unquillense presionó sobre el complicado saque del zurdo Vinciguerra y volvió a quebrar, para encaminarse sin problemas a ganar el segundo parcial.

En el tercer set, los dos tenistas tuvieron su mejor pasar desde el saque, sobre todo Nalbandian, que entregó apenas ocho puntos hasta que llegó la definición.

El sueco ganaba por 5-4 y David venía al saque, para que en un maratónico game en el que Vinciguerra ganó los mismos puntos que en el resto del set y pudo quebrar en su cuarto set point. El resurgimiento del local era notorio, pero el Rey volvió a ponerse su corona en el arranque del cuarto parcial, rompió el saque de Vinciguerra por cuarta vez en el encuentro y se encaminó hacia la victoria.

El cordobés no le dio chances de volver al partido y se preocupó por mantener sus juegos de servicio, hasta llegar a esa derecha profunda que no volvió e hizo estallar al banco argentino en un festejo, que fue de desahogo, Nalbandian justificó su decisión de viajar después del milagro en su pierna derecha y con una nueva muestra de su amor por la Davis, mantiene viva la esperanza argentina de conseguir por primera vez la Ensaladera de Plata.
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