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Nalbandian y un mensaje para Del Potro

Ojalá Juan Martín tome como prioridad la Copa Davis, dijo. Esta tarde, alrededor de las 17, debuta en el Abierto de Miami ante el polaco Kubot.
24 de marzo de 2010 - 00:00
La pesca no sólo le da placer a David Nalbandian. Ya la debería tomar como cábala perfecta a la hora de planificar un gran golpe. Tendría que haber estado pescando cuando Andy Roddick se bajó del Masters 2005 y le dejó el lugar al cordobés, para que diera el zarpazo en Shanghai. Tendría que haber estado pescando en Ushuaia y no entrenándose con Guido Pella para luego decidir viajar a Estocolmo y ganar la serie de Copa Davis. La pesca está siempre ahí metida, ja. Se dio así y prioricé lo que me gusta: jugar al tenis, dijo en la entrevista que ayer mantuvo con Clarín y con una agencia internacional de noticias.

Nalbandian fue al grano a la hora de analizar las expectativas argentinas. Y ya lanzó al ruedo una movida para incentivar a Juan Martín Del Potro a sumarse al equipo cuando se recupere físicamente. Cada uno tiene derecho a plantear sus objetivos personales -comentó-. Lo que siempre digo y hablamos con los compañeros es que cuando uno está en el equipo tiene que estar dispuesto a dar todo y esforzarse el 100 % por respeto a tus compañeros y al país. Ojalá que Juan Martín lo tome como prioridad y le dé importancia a jugar la Davis. Tenemos un gran equipo si estamos bien los dos. -¿Se le puede ganar a Rusia sin Juan Martín?

Es muy difícil saberlo. Davydenko está lesionado, Juan Martín también. Hoy lo vemos lejísimo. Pueden pasar tantas cosas hasta después de Wimbledon que es difícil pensar.

Pero pensás que si todos se comprometen a jugar, Argentina tendrá más posibilidades...

Cuanto más te comprometés, tenés más posibilidades. No hay mucho misterio. Si juegan los mejores, tenés más chances. En el fútbol y en el básquetbol pasa lo mismo. Si juegan todos los buenos tenés más chances que si juegan los suplentes.-Se sufrió mucho cuando el sorteo dejó partidos de visitante, pero de local también se sufre la presión...

-A mí me gusta la presión de local. Algunos no se la bancan, ¿no?, pero es espectacular. Históricamente muchos no juegan bien de local la Davis. Eso es lo raro y lo lindo que tiene la competencia. De local es más difícil por la presión de la gente y la prensa, pero cuando entrás a la cancha vivís una sensación única.-Ahora que pasaron dos semanas y media de la Davis, ¿seguís pensando que fue una locura o hiciste lo que había que hacer?

Fue lo que sentí. Jugar la Davis es distinto a jugar cualquier torneo. Me dieron ganas, sentí que podría ser útil al equipo y que teníamos chances de ganar. Arriesgué el físico porque no estaba bien del aductor, pero siempre es lindo ponerse la camiseta del país y defender los colores.-Pesó mucho más lo emocional que lo racional...

¡Cien por cien! ¡Cien por cien!-¿Te intentaron bajar a la tierra cuando se te ocurrió ir?

Sí, sí, cuando tiré la idea nos quedamos todos callados como si fuera desubicado. Después pensamos por qué no. Pero fue todo muy apurado.-Y resultó un espaldarazo anímico muy fuerte...

-Muy bueno, pero terminé destruido. Llevaba mucho tiempo sin jugar, estaba fuera de ritmo y en dos días metí siete sets. Terminé muy dolorido del aductor; pensé que me había desgarrado de nuevo. Normalmente termino muerto en la Davis porque juego dos o tres puntos. Imaginate sin competencia: terminé liquidado y lo pagué en Indian Wells.

Pero nadie le quita lo bailado a David Nalbandian, que sigue con la Davis en la cabeza... Fuente:
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