Por la lluvia, el árbitro Baldassi detuvo el partido entre Boca y River, en la Bombonera, por la 10ma. del Clausura.
Héctor Baldassi decidió suspender el partido que jugaban ayer Boca y River en el estadio la Bombonera, cuando apenas iban 10 minutos del primer tiempo, como consecuencia de las malas condiciones climáticas.
El internacional tomó la decisión al advertir que la pelota no corría en el césped, tras la gran cantidad de agua caída en las horas previas y al momento del inicio del encuentro.
Baldassi reunió a sus colaboradores, Hernán Maidana y Gustavo Esquivel, en un sector del terreno y les comunicó su decisión a los capitanes, Martín Palermo y Marcelo Gallardo.
En cuanto al juego, Boca tomó la iniciativa desde el arranque -limitado por el mal estado del terreno- y fue el único que logró patear al arco.
Esa única jugada fue un pelotazo largo de Claudio Morel Rodríguez que Palermo bajó de cabeza para Nicolás Gaitán, pero este no logró rematar con fuerza y el disparo fue controlado sin dificultades por Daniel Vega.
En el medio, hubo lugar para un duro golpe del paraguayo Rodrigo Rojas sobre el debutante Matías Giménez -una plancha deslizante- que fue cobrada por Baldassi, aunque no hubo tarjeta amarilla para el volante millonario.
Como anécdota quedarán dos corridas de Juan Román Riquelme, con mucho terreno por delante y con River mal parado, que provocaron el fastidio del enganche, ya que la pelota se frenó en los charcos y cortaron su envión.
La última de estas dos situaciones protagonizadas por el diez boquense fue lo último del partido: Baldassi paró el juego, llamó a los jugadores y suspendió el partido.