Las marionetas quedaron sin un ejecutor: se fue Kike Sánchez
Luis Alberto Sánchez Vera falleció el lunes en Centenario a los 78 años. Kike, como lo conocía la mayoría, dejó un enorme legado de obras de teatro, títeres y enseñanza. El maestro de las marionetas falleció debido a una serie de dolencias que venía soportando a lo largo de estos últimos años.
Kike nació el 8 de mayo de 1929 en San Fernando del Valle de Catamarca, hijo de María Emilia Vera y José Cornelio Sánchez Oviedo. Cursó sus estudios en la Escuela Normal de Maestros Fray Mamerto Esquiú egresando en 1946 como maestro normal nacional. Se especializó en literatura, plástica y teatro. Ya desde pequeño supo que pasaría toda su vida rodeado de títeres.
Una función de marionetas que vio cuando tenía apenas 10 años lo dejó maravillado para siempre. Su rol en esta vida sería dar vida a cuando muñeco creara.
Entre la docencia y los teatros para títeres pasaría la mayoría de su vida. Enseñando a crear, a reír y a emocionar.
En 1968 se radicó en Centenario, provincia de Neuquén, donde creó el grupo Las Marionetas de Centenario, una formación que terminó siendo reconocida en todo el país, como remarca Noticiasonline.
Sus obras de teatro reconocieron el mundo. La Media Flor, Estampas de Don Quijote, Autocensura, Por una flor, El buen Diablo, Los valientes también mueren, Líos de Familia, son algunas de las geniales creaciones que tuvo el autodidacta tucumano.
Sánchez Vera era un trotamundos, pero decidió echar raíces en Neuquén. Participó activamente en la Escuela Provincial de Títeres donde fue director y finalmente se jubiló. La biblioteca de la escuela, a modo de homenaje, lleva su nombre.
Rodeado de su familia, de sus amigos, de artistas y vecinos que conocieron al hombre- niño y poeta, al escritor, dibujante y maestro titiritero se fue en medio del aplauso sincero, con un poema, con la música de César Cabezas que ejecutó en la guitarra Luis-hijo con las últimas frases que corearon todos como una verdad ...a Kike le falta el pan, y le sobra levadura....