El ex presidente de Boca Juniors, Antonio Alegre, quien estuvo al frente de la institución xeneize durante una década, murió hoy a los 85 años y dejó con su partida una marca imborrable en el club de sus amores.
Alegre condujo los destinos de Boca entre 1986 y 1995, año en que perdió la presidencia del club a manos de Mauricio Macri.
En el lapso que estuvo al frente del club, Boca Juniors fue campeón del torneo Apertura 1992 y a nivel internacional obtuvo varios títulos: Supercopa (1989), Recopa (1990), Copa Masters (1992) y Copa de Oro (1993).
Alejado de la vida pública después de abandonar la presidencia de Boca, Alegre había hecho su última aparición para expresar sus condolencias cuando falleció otro mandatario xeneize, Pedro Pompilio.
Cuando Don Antonio Alegre asumió la presidencia de Boca, el club se encontraba en su peor momento económico, pues víctima de una profunda crisis institucional había quedado al borde de la quiebra. El empresario, apoyado por la totalidad de las agrupaciones que militan políticamente en el club, tomó las riendas, acompañado por su compañero de fórmula, Carlos Heller, y ambos se juramentaron sacar a Boca de la crisis.
La mítica Bombonera había sido clausura en varias ocasiones por deficiencias estructurales y siempre llegaban a las oficinas del club, pedidos de quiebra o juicios contra Boca y, encima, el equipo no funcionaba y deambulada por los últimos puestos en los torneos de AFA.
Sin embargo, pese a todas las zozobras, Alegre y Heller fueron capeando el temporal y en el transcurso de diez años de mandato, don Antonio, tal como le decían todos cariñosamente en Boca, enderezó el rumbo y hasta puso dinero de su propio bolsillo para pagar las deudas del club.
En el plano deportivo, procuró que surgieran jugadores de las divisiones inferiores, y así emergieron de la cantera xeneize notables futbolistas como Diego Latorre, Rodolfo Arruabarrena y Walter Pico, entre otros.
La primera gran alegría la tuvo Alegre cuando Boca se consagró campeón de la Supercopa, en 1989, tras vencer a Independiente, en Avellaneda, 5 a 3 por tiros desde el punto del penal.
Luego continuarían los éxitos en el plano internacional y también en el nacional, porque Boca se consagró campeón del torneo Apertura 1992.
En 1995, fue derrotado en las elecciones por el actual jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, pero Alegre ya había dejado a Boca sin ningún tipo de deudas, con un equipo campeón y con las cuentas en orden.
Siento una gran pena y una gran tristeza por esta situación, dijo su compañero de ruta, Carlos Heller, el hombre que junto a Alegre contribuyó a levantar un Boca que había quedado destruido por las malas administraciones.
Don Antonio tuvo cualidades excepcionales, porque siempre trabajó por el bien de Boca, y quiero destacar que lo hizo con tal ahínco que muchas veces comprometió su patrimonio personal para salvar al club de una situación muy difícil, afirmó el doctor Pedro Orgambide, presidente de la agrupación Frente Único Orden y Progreso.