viernes 7 de agosto de 2026

“Consolidar la unidad entre negros y blancos”

Consolidar la unificación entre negros y blancos, superado el apartheid (en 1990), es otro de los objetivos políticos de Sudáfrica, con el Mundial de Fútbol.

El embajador sudafricano en la Argentina, Anthony Leon, en su juventud militante de la oposición blanca en los tiempos del apartheid, sostuvo que una de las metas cardinales de Sudáfrica procuradas con este evento ecuménico, es la de crear una sociedad más equitativas, sobre todo achicar el abismo que separa a ricos de pobres.

Una de las cosas que más me sorprendió de la Argentina es que no existe esta diferencia tan abismal que tenemos nosotros en Sudáfrica y que la comparo con la de Brasil, con sectores muy desarrollados y otros muy pocos desarrollados, sectores muy ricos y otros muy pobres, dijo Leon.

En Sudáfrica conviven cosas del primer mundo con otras del tercer mundo, pero se trata de una nación que está en un período de construcción y que se necesita cooperación para lograr ese objetivo, indicó Leon.

El país aguarda también que el evento de este año tenga un efecto similar a la Copa Mundial de rugby de 1995, que sirvió para lograr la unidad, como quedó registrado en el filme Invictus, en el que Morgan Freeman y Matt Damon interpretan al ex presidente Nelson Mandela y al capitán de los Springboks de aquel tiempo, Francois Pienaar.

Volví de Sudáfrica hace algunas semanas, soy de Ciudad del Cabo y tuve la oportunidad de ver algunos sondeos de opinión y, como se muestra en la película Invictus, creo que es real que hay una tendencia deportiva en la cual los blancos siguen al rugby y los negros al fútbol, comentó Leon.Pero los sondeos muestran que ambos están dando su respaldo a la Copa del Mundo (de fútbol). Éste es un evento del que se beneficiarán absolutamente todos, desde los dueños de hoteles hasta las personas que reciban centavos de propina de parte de turistas, manifestó.

El certamen va a generar mucha riqueza para Sudáfrica, que sufre serios problemas en educación, salud y delincuencia.El actual gobierno sudafricano (encabezado por Jacob Zuma) ha dedicado todos los recursos posibles a combatir el crimen y está tratando de abordar enérgicamente el asunto, señaló Leon, que reconoció que su país se cometen delitos más violentos que en la Argentina.

De todos modos, procuró llevar tranquilidad a quienes tengan planeado viajar al Mundial y dijo que será uno de los períodos más seguros para estar en Sudáfrica, ya que el gobierno planea un despliegue de más de 40 mil policías en las calles.

Si nuestro país fracasa, también fracasará África y no estoy hablando sólo de la organización del Mundial, porque nuestro país aporta un tercio del Producto Bruto Interno de todo el continente, entonces estaríamos diciendo que 300.000 millones de personas que son las que viven en África no importan al resto del mundo o estarían fracasando, concluyó.



No será un cuento de hadas

De todos modos, el diplomático advirtió que sería ingenuo pensar que luego de la Copa del Mundo sea todo como un cuento de hadas para el país africano. Realista como pocos de la política internacional de su país, Leon no puso reparos al contestar sobre la expectativa que se generó desde la confirmación de Sudáfrica como sede del más importante certamen futbolístico.

Sería ingenuo pensar que la Copa será una bala de plata para Sudáfrica y que todo el mundo va a estar muy feliz a partir de ahí como un cuento de hadas, remarcó Leon en una entrevista con Noticias Argentinas,Pero más allá de esto, el embajador insiste y repite que Sudáfrica no debe desaprovechar esta oportunidad de insertarse definitivamente en el mundo y desterrar las diferencias sociales entre sus propios habitantes.

La Copa del Mundo va a ser un ladrillo en la construcción para llegar a la sociedad que queremos, sin diferencias abismales entre ricos y pobres, entre otras cuestiones, explicó. En ese sentido, Leon utilizó un ejemplo bastante práctico para graficar la expectativa que existe en Sudáfrica con el Mundial de fútbol.

Existe lo que sucede en la Polinesia, donde la gente cada vez que ve un avión en el cielo lo adora como si fuese un Dios. Ellos piensan que el avión es el que trae la buena fortuna, aseguró.
Seguí leyendo

Te Puede Interesar