La entusiasta opinión del embajador de Sudáfrica en la Argentina contrasta con el poco interés de los sudafricanos. FIFA bajó precio de las entradas.
Cuando restan menos de cuatro meses para que la pelota comience a rodar, Sudáfrica se prepara para ofrecer un Mundial del primer mundo y demostrar que las predicciones sobre su fracaso como sede de la Copa estaban equivocadas, aseguró el embajador de ese país en la Argentina, Anthony León.
El diplomático auguró que el evento, del 11 de junio al 11 de julio próximo, será un éxito muy grande y una sorpresa para todo el mundo, pese a la desconfianza y las críticas generadas después de que la FIFA anunciara en mayo de 2004 que el Mundial se iba a disputar en Sudáfrica.
La decisión de la entidad rectora del fútbol internacional, cimentada en una ocasional política de rotación de sedes por los cinco continentes que permitió al presidente Joseph Blatter cumplir con la promesa de la FIFA de llevar la Copa por primera vez a África, incluso hoy despierta reproches y declaraciones cruzadas entre dirigentes europeos de peso.
Realmente creo vamos a sorprender a los críticos y que vamos a recompensar a nuestros amigos, enfatizó Leon durante una entrevista con Noticias Argentinas en la sede de la Embajada de Sudáfrica en Buenos Aires.
El funcionario, que hace unos pocos meses que representa al gobierno sudafricano en la Argentina y aún está aprendiendo a hablar en castellano, aseguró que su país está muy preparado para ofrecer un Mundial de un nivel absolutamente del primer mundo, con cierto rasgo africano.
Sudáfrica se embarcó en faraónicas inversiones en seguridad, transporte, comunicaciones, infraestructura y estadios, con cinco escenarios nuevos, cinco más remodelados y un costo de construcción inicial de unos 1.100 millones de dólares: 3,5
veces más que lo presupuestado en 2004, cuando la FIFA designó al país como sede mundialista.
La Copa Mundial se trata de 32 equipos jugando la etapa final, Argentina es uno de ellos y esperamos que le vaya muy bien, pero también se trata de un legado en materia de desarrollo, expresó Tony León.
El diplomático, de 53 años y que militó en la oposición blanca al apartheid cuando era joven, confía en que el evento pueda crear una conciencia global de Sudáfrica como marca y se constituya además en una muy buena oportunidad para hacer negocios.
El Mundial dejará una infraestructura más moderna al país del sur africano, que espera generar 20 mil nuevos puestos de trabajo durante la competencia, recibir a 450 mil visitantes, con 15 mil acreditados de prensa, y convocar a unos 30.000 millones de televidentes en todo el planeta.Baja demandaJoseph Blatter no quiere estadios semivacíos como en la Copa de las Confederaciones 2009, por ello la FIFA disminuyó de 81 a 13 euros el precio de las entradas de las categorías 2 y 3. La decisión se debe a la baja demanda de los sudafricanos, quienes se quejan del sistema de compra informatizado, cuando la mayoría de la población no tiene computadoras.