viernes 9 de octubre de 2026

Bien, “Pantera”…

El fútbol, aunque no tiene lógica, es más fácil de explicar en cuanto al resultado, porque gana el equipo que convierte más goles en el arco rival; no hay más vueltas. Puede darse que un equipo domine todo el encuentro, pero si en el último minuto convierte el elenco que fue dominado y gana 1-0, ésa es la definición; no debe explicarse nada más. Por eso es ilógico y tan lindo el fútbol, por esa imprevisibilidad.

En el boxeo, en cambio, al resultado lo ponen los de afuera, que no son de palo, y ni siquiera por lo que hagan los que están sobre el ring masacrándose a trompadones. Por eso es tan injusto, a veces.

Eso le pasó entre la noche del sábado y la madrugada del domingo último a nuestro comprovinciano Abel La Pantera Robledo, que ganó su combate ante el bonaerense Ezequiel Epi Martínez, pero el jurado lo vio perder en forma unánime.

Dos de los jueces marcaron apenas un punto de diferencia a favor del campeón Latino FIB de los welter (118-117 y 116-115); pero hubo un tercero que otorgó cinco puntos de ventaja (118-113) para que Martínez retuviera la corona que estaba en juego. Un auténtico afano, como se suele decir en el ambiente del boxeo, en una definición que con calificativos más o menos parecidos se repitió y se seguirá comentando acerca de este vergonzoso fallo.

Ésa es la verdad, a La Pantera lo robaron, lo chorearon…, porque durante los 12 rounds que duró el combate fue superior al campeón en por lo menos 8 asaltos. Apenas en el 4to., el 5to. el 6to. y, finalmente, en el 12do. cuando el rincón hasta le tuvo que tirar de las orejas para que reaccione, Martínez insinuó alguna leve superioridad sobre el catamarqueño. El resto de la pelea fue todo a favor de Robledo, con golpes claros y precisos, aunque sin la contundencia como para un nocaut que hubiera evitado este mal momento y la sinvergüenzada de los jurados. El mismo comentarista César Charito, de TyC Sports, la señal de cable que transmitió la pelea en directo desde Mar del Plata, había visto ganar al nuestro por 116 a 114; aunque también vaticinaba el peligro, luego confirmado, de un fallo localista. Y así nomás fue, La Pantera no pudo dar todavía su primer salto a la gloria, aunque con esta presentación se metió en la escalera que lo puede elevar a los planos superiores del boxeo profesional.

Será cuestión de persistir por el camino que lo llevó a esta instancia y, en lo posible, esquivar la falta de justicia que le impidió volverse con la que hubiera sido su primera corona entre los rentados.

Además, queda el consuelo de que todo lo que estuvo a su alcance lo hizo bien; éste es el camino Pantera.



Víctor Paco Uriarte

Sección Deportes
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