El empate dejó en claro que San Lorenzo no pudo y River no quiso para desilusión de una gran concurrencia.
San Lorenzo y River empataron 0 a 0 en un mediocre partido disputado ayer a la tarde en el estadio Nuevo Gasómetro por la décimoquinta fecha del Torneo Apertura de fútbol.
El resultado, que reflejó la mezquindad de los protagonistas, mantuvo a River en zona de promoción.
Durante la primera parte el encuentro no fue bueno ya que ninguno logró dominar y aunque ambos tuvieron oportunidades para abrir la cuenta, fallaron en la definición.
River tuvo la posibilidad a los 5 minutos cuando Mariano Pavone dentro del área por la izquierda remató y el balón dio en la parte externa de la red mientras a los 15 la tuvo el elenco local por medio de Salvador Reynoso, pero su envío se fue lejos
Sobre los 22 minutos, el conjunto de Núñez pudo haber abierto el marcador a través de Alexis Ferrero que, dentro del área por la derecha, envió un tiro fuerte, pero apareció Pablo Migliore para salvar a San Lorenzo.
La respuesta del local llegó a los 24 minutos cuando Sebastián Luna ejecutó un tiro libre, la pelota le quedó a Guillermo Pereyra, quien le dio de media vuelta y la pelota rebotó en el palo izquierdo.
Ya en el segundo tiempo River continuaba muy retrasado en su campo y apostaba a jugar de contraataque basándose en la solidez de su defensa ante un San Lorenzo que fue al frente, pero careció de ideas.
La jugada más clara la tuvo el Ciclón a los 7 minutos. Fabián Bordagaray se mandó por el medio y habilitó a Menseguez, quien remató desviado.
Promediando la etapa el Santo dispuso de otra jugada como para abrir el marcador pero esta vez el que falló fue Luna al demorar en habilitar mal a Rovira, quién marcó pero árbitro invalidó por posición adelantada.
River en tanto pareció conformarse con el empate pensando en sumar para subir el promedio. Aunque no alcanzó para salir, el millonario no perdió y de seis puntos en la era JJ López, consiguió cuatro.
Más amarrete, con precauciones en todas las líneas, este River parece responder a la premisa de sumar como sea sin importar la línea de juego.
Con este panorama el empate no sorprendió a nadie y los que se fueron tristes son los que pagaron la entrada por un clásico aburrido.