La cosa se le había puesto muy difícil al Real Madrid. El Sporting de Gijón le había propuesto un partido complicadísimo en El Molinón y, con un 0-0 que se había estirado más de lo que Mourinho deseaba, el Barcelona se relamía como nuevo puntero de la Liga.de España
Pero apareció Higuaín. Tras un centro de Sergio Ramos, un cabezazo de Karim Benzema, un rebote del arquero rival -Juan Pablo- y su siempre presente olfato de gol: Gonzalo Higuaín salvó al Merengue de relegar la punta al empujarla en la línea de gol y decretar el 1-0 para el Real Madrid.
Pero no sólo el Pipa fue el artífice del triunfo ante un equipo que pelea por no descender a la Segunda División del fútbol español. No, segundos después del grito del argentino (Ángel Di María también fue titular), Iker Casillas sacó una pelota increíble que había cabeceado David Barral.
Dulce la punta, dulce el Real Madrid, dulce, también, el Pipita. El delantero venía de embocar al Milan en pleno Giuseppe Meazza por la Champions League. Ahora, fue el único que pegó un alarido en El Molinón, tras arrebatarle el grito a Benzema, ya que la pelota se colaba. El 1-0 también vale, no siempre se puede golear. y todo Madrid, lo saben.
Barcelona había ganado el sábado y le tiró toda la presión al conjunto merengue que cumplió.