La pasión de Néstor Kirchner por Racing Club trascendió mucho en la última década. Antes, el testimonio de otro académico, el embajador Ginés González García, remitió a la adolescencia del ex Presidente de la Nación. La época dorada del Equipo de José (Pizzuti) del 66 al 70.
Néstor vivió apasionadamente su juventud como estudiante universitario de corazón racinguista, evocó el ex ministro de Salud de la Nación y diplomático destacado en el país hermano de Chile. Es muy conocida la fama de Ginés como plateista en el Cilindro, estadio Juan Perón
Yo pude viajar a Glasgow con Racing, recién recibido de médico, cuando la primera final con el Celtic. Algo que él (Néstor Kirchner) siempre recordaba como hincha que vivió la revancha en Avellaneda y la gloria en Montevideo con el golazo del Chango (Juan Carlos) Cárdenas, puntualizó Ginés.
Desde la historia hubo muchos otros Presidentes con pasión futbolera. Perón era amante del boxeo y la esgrima, pero iba a ver a la selección nacional en los 50. Los tiempos de la delantera de Independiente (Micheli, Cecconato, Lacasia, Grillo y Cruz), en tanto prosigue la discusión sobre sus colores.
Una leyenda ubica a Perón cerca de Racing, también. No obstante, el legendario Antonio Cafiero asegura que el que fuera tres veces Presidente de la Nación por el voto popular, era de Boca. El ex futbolista Elio Montaño, 80 años, Ñuls, Boca, Huracán y Peñarol de Montevideo, visitó a Perón en el exilio de Panamá, fines del 55 y afirmaba lo mismo.
De los ex mandatarios que tuvieron una despedida multitudinaria, cuando perdieron la vida, el recuerdo lleva a Raúl Alfonsín y su corazón con el rojo. Era de Independiente. En los 50 solía viajar desde Chascomús para ver a los diablos rojos de
Avellaneda.
Carlos Menem en La Rioja iba a ver a River también en los 50. Cierta vez testimonió su pasión riverplatense en tiempos de Ángel Labruna, el uruguayo Wálter Gómez, Amadeo Carrizo, Néstor Rossi, Enrique Omar Sívori, Félix Loustau, Santiago Vernazza,
Eliseo Prado y Federico Vairo, entre otros.
Fernando De la Rúa es hincha de Boca, aunque no se recuerda alguna asistencia suya en la mítica Bombonera. Por el contrario, el ex vicepresidente de la Nación, Carlos Chacho Álvarez, notorio hincha de Racing, solía ir también al Cilindro ya en tiempos de Oreste Corbatta, Federico Sacchi, Juan José Pizzuti y el Marqués Rubén Sosa.
En los años 30 con el golpe militar que derrocó a Hipólito Yrigoyen por parte del general José Félix Uriburu, buena parte de la dirigencia política se refugió en los clubes de fútbol. La proscripción de los partidos político trasladó la pasión a los albores del fútbol profesional, a partir de 1931.
Conocida es la pasión de Eduardo Alberto Duhalde por Bánfield. Fue amigo de Valentín Suárez, legendario dirigente del Taladro en los 50, 60 y 70 e interventor de la AFA en el primer gobierno peronista, 1946/1955. Duhalde fue Presidente de la Nación e iba a ver a su equipo, acompañado de dos amigos.
En los años de la dictadura militar el general Roberto Viola asistía al Monumental de River. El jefe del Ejército reemplazó a Jorge Videla en el 81 y en la transición de la llegada al Poder de Leopoldo Galtieri, ocupó la Presidencia de facto por unas horas el almirante Carlos Lacoste, notorio hincha de River.
Otro ex Presidente de la Nación de raíces futboleras casi arcaicas fue el intelectual correntino Arturo Frondizi. Nacido en Paso de Los Libres, 1908, fundador de la Unión Cívica Radical Intransigente, 1957, jugó en Almagro en los años 30. Frondizi era defensor y luego de antiguas luchas hizo un acuerdo con Perón para las elecciones del 58.
Ganó con Alejandro Gómez, 24 de febrero -asumieron el 1° de mayo- y terminó derrocado por un golpe militar, el 29 de marzo del 62. Esa noche jugaron un amistoso Argentina y México. Antesala del Mundial de Chile. Terminó 1 a 0, gol de Luis Artime, aunque la pelota pegó en un defensor adversario antes de ingresar.
Los medios masivos siguieron el partido y parecían ajenos a la caída del primer mandatario, trasladado a la isla Martín García, territorio bonaerense. La selección ganó con un gol en contra. Una imagen del país hace casi 50 años. Por José Luis Ponsico, de Telam