Eduardo Ibáñez envió una nota a El Ancasti para agradecer, en representación de su familia, a todos los dirigentes, ciclistas, vecinos, compañeros, amigos que estuvieron junto a nosotros, como a las doctoras Álvarez y Famet, que cuidaron de mi madre en las últimas instancias de su vida; al igual que las enfermeras del Sanatorio Pasteur, de las salas de terapia intensiva y terapia intermedia.
También destacaron el apoyo de Guido Mogetta, que puso a nuestra disposición un colectivo para el traslado de los amigos que nos acompañaron en tan doloroso momento, como al chofer Ahumada por su paciencia.
A todos -concluye- les estamos muy agradecidos por el gesto cristiano que nos brindaron. Dios y la Morena Virgen del Valle derramen bendiciones en cada uno de ellos y sus familiares, lo mismo que a Uds. Por permitirnos hacer público nuestro agradecimiento.