ver más

Un empate que no sirve

River volvió a decepcionar ante Gimnasia y sólo logró un pobre empate en cero que lo compromete.
12 de octubre de 2010 - 00:00
River y Gimnasia, ambos en la zona de Promoción, empataron 0 a 0 en el partido que cierra la décima fecha del torneo Apertura. El equipo que dirige Ángel Cappa careció de definición y sobre el final del encuentro estuvo cerca de perder. El partido se disputó en el estadio Monumental, con el arbitraje de Rafael Furchi.

El conjunto local salió a jugar con un 4-3-1-2, con Ariel Ortega de enganche y Rogelio Gabriel Funes Mori y Mariano Pavone de atacantes. El elenco dirigido por Pablo Morant, mientras tanto, realizó inicialmente un planteo de 4-4-1-1, con Jorge Córdoba como atacante neto, aunque por momentos estuvo acompañado por Juan Neira.

A partir del buen trabajo del Burrito Ortega y de la movilidad de Funes Mori, River trató de arrinconar a Gimnasia. Y en una de las primeras maniobras ofensivas del Millonario, Fabián Rinaudo se le anticipó a Funes Mori y evito que esté cabeceara con muchas posibilidades. Poco después, un remate del propio delantero local, se estrelló en el poste derecho.

Insistió River y un disparo de Lamela dio en el travesaño.

Recién a los 30 minutos, el Lobo buscó la valla de Juan Pablo Carrizo, fue a través de un derechazo de Hernán Encina que controló el arquero. Gimnasia contraatacó en los minutos finales de la primera etapa y Carrizo evitó la caída de su marco ante un cabezazo de Córdoba, tras centro de Neira.

Cappa recurrió al banco en la segunda etapa y de esa manera, Facundo Affranchino y Diego Buonanotte reemplazaron a Mauro Díaz y a Erik Lamela, respectivamente.

River volvió a situarse a la ofensiva, sin encontrar los caminos para vulnerar a la firme defensa visitante, dispuesta a rechazar hacia cualquier parte. A los 14’ un zurdazo de Buonanotte se fue desviado. Lo mismo sucedió con un cabezazo de Adalberto Román. En el minuto 28’ Pavone desperdició una clara situación de gol al disparar desviado de cara al arco.

Como ocurrió en los tramos finales de la primera parte, cerca del final del partido Gimnasia volvió a la carga. Primero, Carrizo rechazó un cabezazo de Córdoba y casi de inmediato el solitario delantero del Lobo despilfarró una clara chance de gol.
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar