Lionel Messi, tras las derrotas de la selección argentina en las eliminatorias, aterrizó ayer en El Prat rodeado por el calor de muchos barcelonistas que dieron ánimos y aclamaron su nombre en el aeropuerto catalán.
El jugador mantuvo el silencio en su llegada a Barcelona, igual que sucedió en la partida desde Ezeiza, y, a pesar del interés informativo que ha generado su regreso tras sus magras actuaciones con el equipo de Diego Maradona, la Pulga preferió evitar las declaraciones.
Al rosarino se lo vio bastante abatido, aunque también por el cansancio del largo viaje, que se suma a otro desde Paraguay a la Argentina. Ayer volvió a ejercitar con sus compañeros en la Ciudad Deportiva de Barcelona, y el DT Pep Guardiola decidió incluirlo en la lista de convocados para el partido de hoy en el campo de Getafe.
Messi viajó desde la Argentina con su compatriota Nicolás Pareja, central de Espanyol, que reconoció que en Barcelona la gente quiere mucho a Messi.
Es una situación difícil en la Argentina, pero Messi es el mejor jugador del mundo. Hay que tratar de entender todo, y en todos los partidos no se puede jugar bien, añadió el defensor, que no jugó en esta convocatoria.