El base argentino Pablo Prigioni, de 32 años, era sometido ayer a la revisión médica de rigor, un paso previo a firmar su contrato como jugador del Real Madrid, que pretende recuperar protagonismo en el básquetbol europeo y por eso apuntó al cerebro del Tau Cerámica español.
El fichaje de Prigioni por el Real Madrid está cada vez más cerca de concretarse, según el diario MARCA.
Prigioni, nació en Río III, Córdoba, el 17 de marzo de 1977, y comenzó su carrera en Belgrano de San Nicolás. Luego jugó en Obras Sanitarias y emigró a España para vestir las camisetas del Fuenlabrada, Lucentum de Alicante y el Tau.