El suizo Roger Federer, número 1 del mundo, le ganó ayer al serbio Novak Djokovic, 4 del mundo, por 6-1 y 7-5 y se quedó con el Masters 1000 de Cincinatti.
De esta manera, Federer demostró que está en óptimas condiciones para defender el título en el abierto de los Estados Unidos, último Grand Slam de la temporada, que se iniciará el próximo lunes 31 de agosto. El suizo había vuelto al circuito la semana pasada en Montreal tras ser papá de dos mellizas. Federer había mostrado un gran juego en Canadá y volvió a exhibir el mismo nivel en Cincinnati, donde dejó en el camino en las semifinales al escocés Andy Murray, número 2 del mundo, justamente el vencedor en Montreal.