También, los locutores tienen su espacio en el Museo. Anita Martinena y Oscar Aísa son los primeros y se convirtieron, rápidamente, en los más clásicos y emblemáticos. Ambos animadores también son los más recordados porque la gente los relaciona con esas voces. Sin embargo, el festival, a lo largo de casi 40 años, dio, asimismo, oportunidad para que otras voces puedan ser escuchadas hasta llegar a los locutores actuales. No obstante, recién en la edición 2007, por primera vez, se dio participación a locutores del interior de la provincia, quienes acompañaban en la conducción central durante una noche festivalera.
Las voces tienen la importante misión de alegrar el festival; deben ser potentes y claras para transmitir el mensaje de fiesta y hermandad.Animadores