Don "Coco" Rojano y sus manos mágicas para esculpir la madera
Comenzó de niño y a los 13 años les hizo unas guitarras para los Tucu-Tucu. Trabaja la madera porque tiene vida. Pide ayuda para los artesanos.
En Las Estancias, Aconquija, vive don Coco Rojano, un artesano en madera que levantó un pequeño negocio con sus artesanías, entre las que se encuentran esculturas talladas en madera de la zona, con imágenes de la Virgen en distintas advocaciones, como son la del Valle, María Auxiliadora; figuras de ajedrez con rastros orientales y atuendo de guerreros; rostros de familiares del artista; tallas alegóricas a la gestación de una madre; Cristos crucificados; conquistador español e indígena americano en una sola pieza, en fin, un universo creativo amplio, generoso e inspirado, concretado en obras de arte que llevan días, meses y a veces años de trabajo.
Don Coco, como le llaman sus vecinos, es integrante de una tradicional familia del lugar y mientras muestra su pequeño local, levantado junto a su casa donde expone sus obras contó a El Ancasti, que comenzó en este arte, cuando era un niño.
Relató que a los trece años fabricaba guitarras, con orgullo cuenta que hizo las primeras guitarras de los Tucu-Tucu y luego pasó a crear muebles que iban a parar a manos de sus familiares. Finalmente, estoy en este camino desde los años 70. En 1971 presenté una talla religiosa para la Gruta de la Virgen del Valle en Catamarca y fui convocado a crear una figura de la Virgencita para reemplazar a otra similar, de un metro y medio de altura, que había sido robada. De alguna manera allí comenzó mi buena suerte, hasta ahí nada me salía bien y a partir de la creación de la Virgen del Valle todo mejoró para mi, narra el artista.
En medio de la charla, don Coco manifestó su deseo de construir en la planta alta una escuela donde capacitar a los jóvenes que me lo piden. Espero poder llegar a concretarlo, agregó, aunque destacó que a pesar de sentir el reconocimiento por su trabajo, todo se le hace muy difícil, prácticamente no tengo apoyo y busco la posibilidad, por ejemplo de que alguien cubra los gastos del funcionamiento del local, que haya una persona que pueda atender a los visitantes, en fin no pido mucho y si lo hago es porque se me hace muy difícil cubrir todo. Y como ejemplo explicó que hay ocasiones en que realiza exposiciones en Córdoba y no vende nada, porque es una posibilidad de que suceda y cubrió los gastos de traslados, viáticos, todo debo cubrirlo de mi bolsillo, muchas veces los políticos me desalientan con sus promesas incumplidas, pero sigo, pero haciendo obras casi exclusivamente por encargo, comentó el artesano.
Hace un minuto de silencio, se levanta y comienza a recorrer el local con el fin de mostrarnos una imagen que muestra la figura de una Virgen, es un encargo de monseñor (Luis) Urbanc, cuenta con satisfacción. La madera tiene vida, es un cuadro, es una escultura, tiene la veta, es algo que ha vivido. No es como el yeso, que utilizo a veces para tener la base de alguna escultura y luego trasladarla a la madera, dice al resumir su trabajo. Después de insistir con que necesita apoyo más efectivo de algún organismo oficial, vuelve a sentarse y mirándonos con cara de súplica manifiesta dependo también mucho de ustedes, los periodistas; a veces salgo y las exposiciones no se publicitan, no se entera nadie. Ahora estoy invitado a ir a Andalgalá, al Hotel de la señora Llampa, pienso ir, pero ayúdenme con la difusión.Me pasó ir a exponer en un stand de Catamarca en Córdoba. No me dieran lugar, por lo que me tuve que ir al de Tucumán (Coco Rojano, artesano de madera de