"Rupachico" Barrionuevo, correcto y exitoso futbolista
Sueño que llegará un día en que los hombres se elevarán por encima de sí mismos y comprenderán que están hechos para vivir juntos, en hermandad.... Todavía sueño, hoy, que llegará el día, en que la justicia fluya libre como el agua, y la honradez como, un torrente poderoso.
Amigo lector y aficionado del juego más hermoso del mundo: el fútbol habrá podido observar -en vivo y en directo- a través de televisión que, en estos últimos tiempos, ese lindo divertimento -para el que lo juega bien y leal a las normas que lo reglamenta- está sufriendo un cambio muy negativo y peligroso para la humanidad de quienes quieren brindar alegría y emoción al aficionado que concurre a los estadios para ver un correcto espectáculo deportivo. En efecto, las airadas protestas de los jugadores hacia los árbitros encargados de dirigir los partidos, por no aceptar las faltas por ellos cometidas durante los encuentros -principalmente por las acciones bruscas- , empañan el buen sentido de las fiestas que debe contener una lid deportiva, dicho en el buen sentido del término. Es por ello que, muchos aficionados que gustan de esta popular disciplina exteriorizan sus críticas por diversos medios, hacia quienes les asiste la obligación de poner todo su empeño y esfuerzo en defensa de una camiseta, un equipo, una institución y esto va dirigido a todos aquellos jugadores indisciplinados que no observan una conducta coherente con los reglamentos que deben respetar. No obstante ello, gracias a Dios, en nuestro medio -fútbol local- y en el ambiente profesional, hubo y hay muchísimos valores que son dignos merecedores del reconocimiento veraz por todo lo que se brindaron y brindan por prestigiar un deporte que es pasión de multitudes.
En ese contexto señalado, en mi opinión, vale destacar la figura de un correcto futbolista, que ha cumplido una trayectoria -campaña- sencillamente notable, positiva. En esta oportunidad, deseo referirme a ese popular y muy conocido ex jugador del Club Atlético Vélez Sársfield: Luis Marcelo Rupachico Barrionuevo (72).
Recientemente mantuvimos una cordial entrevista en su domicilio y, con grabador mediante, esto nos contaba: Comencé a jugar al fútbol desde los trece años en los torneos infantiles locales. A los 15 años integré un gran equipo llamado Catamarca Suelo Querido, dirigido por el recordado Rodolfo Avión Rodríguez, muy conocido en el ambiente deportivo lugareño. Siempre lo tengo presente en mi memoria. Con esa poderosa escuadra -que me deparó inmensas satisfacciones- intervenimos en el campeonato argentino año 1953, donde nos clasificamos en el cuarto puesto de la clasificación general. Luego añadió: Ése fue uno de los más grandes acontecimientos deportivos que me tocó vivir. Primero ganamos el campeonato clasificatorio y posteriormente participamos en el torneo definitivo llevado a cabo en la Capital Federal, donde conquistamos un valioso galardón -anteriormente citado- para nuestra Provincia. Seguidamente recordó: Aquel equipo estaba conformado por: Uvita Ponce, Ernesto Gordo Velázquez, Cajón Acuña, Oreja Berrondo, Palito Guzmán, Pocho Soria, Chacarero Barrera, Quique Vera, Negrito Segura, Pepino Romero, Chorizo Quiroga y el que habla (Rupachico Barrionuevo). DT Rodolfo Avión Rodríguez, Palillo Moraga (Delegado) y Luis Aranda (Árbitro).
Amigo lector, rememorando anécdotas, el suscripto, en alusión a aquel poderoso equipo, esto expreso en una nota evocativa -brevitatis causa: La actuación superó todos los cálculos, se consagraron campeones de zona y cuartos en la clasificación final. ¡Espectacular, inolvidable! (La Unión - Catamarca Suelo Querido. Ed. 26.06.89.)
Lo precedentemente expuesto responde a la etapa futbolística infantil cumplida por nuestro entrevistado. Tiempo después, ya consolidado en experiencia, y como un capacitado jugador, concretó brillantes actuaciones, convirtiéndose en una figura de gran nivel que le permitió incursionar en el fútbol profesional de la AFA (en forma temporaria). En la década del 50 jugó en aquel poderoso equipo de Adamo, el Negro Huss, Chupete Alegri, Petiso Ovide, Finito Ruiz, García (defensas); y con la delantera matadora compuesta por: Sansone, Conde, Ferraro, Osvaldo Zubeldía y Manzi, (¡qué nenes!). Con el equipo de la V viajó a Mendoza donde intervino en un torneo cuadrangular - Vélez Sársfield (Bs.As.), seleccionados de: San Juan, Mendoza y Chile, allí jugó el segundo tiempo en reemplazo de García que se había lesionado. Desde allí viajaron hacia Salta donde jugaron un encuentro amistoso contra Gimnasia y Tiro, ganó la V 3 a 1. Retomando la entrevista, precisó: Al regresar a Bs.As, nuevamente me abrumaba la nostalgia de mi familia, lejos de ellos, de mi provincia, no lo soportaba además la situación civil del país era muy difícil (año 1955), entonces decidí regresar a mi pago. Es en esa oportunidad que la dirigencia velezana (local) me incorpora a dicha Institución por gestiones del presidente, Sr. Dimas García. Directamente me pusieron en 1ra. División, allí jugué por espacio de 12 años (siempre en el elenco superior). Seguidamente, y muy emocionado, nos dijo: Vélez sigue siendo el club de mis amores, y un equipo que jamás olvidaré fue aquel que dirimimos con Sarmiento un campeonato anual de la Liga Catamarqueña, esa formación la integraban: Savio (de la Merced-Paclín), Agustín Jopito Carrizo (2), Ramón Gil Nieva (3), Andrés Corro (4), Enrique Sonrisa y Corazón Romero (5) y yo (6). La línea de ataque la componían esos monstruos: Petiso Corro (7), Nino Barrionuevo (8), Perro Ovejero (9), Fernando Nano Riso (10) y Cocoliche Agüero (11), todo un espectáculo verlos jugar. Vélez ganó el campeonato. Años más tarde vino la etapa del juego más vistoso, alegre, divertido y elegante (así lo vi yo), y coincidiendo lo expresado, sentenció: Aquel equipo lo conformaban: Pelao Palacio, Gata Martínez y el Negro Ríos (arqueros), Santos Mariscal Carrizo (2), Augusto Natalio Minuta Barrionuevo (3) ¡cuánta calidad!, Palito Guzmán (4), Enrique Sonrisa y Corazón Romero (5), y yo el Rupachico Barrionuevo. Concluyendo el recordatorio de sus ex compañeros del juego más hermoso del mundo, dijo: No puedo ni debo dejar de nombrar a aquellos grandes habilidosos de la redonda que nos deleitaron con sus talentos: Salteño Vallejos, Nino Barrionuevo, Perro Ovejero, Ramón Coyoyo Vega, Reyes Moreno, Chacho Ayala, y tantos otros.
Actualmente el Rupachico Barrionuevo, para despuntar sus vicios (de las de gajos), juega en la Liga de Veteranos de Fútbol en el club Salta Central (6). Por otra parte no debo dejar de señalar que, este ejemplo deportivo, integró en diversas oportunidades el combinado de la Liga Catamarqueña de Fútbol.