Los resultados adversos del equipo de fútbol de River y el clima preelectoral se combinaron con el enojo del presidente de esa institución, José María Aguilar (foto), quien envió una carta a los medios de comunicación en la que se queja por el tratamiento que se dispensa a la entidad millonaria.
El dirigente criticó lo que denominó como el doble discurso que algunas veces utilizan ciertos medios de comunicación y analizó cuestiones vinculadas con la violencia y la intolerancia de los hinchas.
¿Por qué el doble discurso, ciertas veces, de ciertos medios de comunicación, de enojarse con los crispados que promueven la intolerancia y el enfrentamiento en los ámbitos superiores y, al mismo tiempo, dedicarse a llevar intolerancia hasta generar violencia (sin tener esas intenciones, y de eso estoy seguro y hablo en serio) en una actividad como el fútbol, en la que sólo debería haber, ante el fracaso, decepción, malestar, dolor, enojo cívico-deportivo, si es que existe la figura?.
La carta de Aguilar añade: Es esperable y comprensible que ante campañas deportivas nada exitosas, o fracasadas lisa y llanamente, los medios critiquen. Lo que no es esperable, comprensible ni obvio es que promuevan apocalípticamente durante días y días las formas y los lugares de la violencia que, seguramente, se desatará por H o por B. Y que no se aprovechen los días previos para señalar, aunque sea en un rinconcito, que la violencia, siempre y toda, carece de justificación.
Uno, que no entiende mucho de muchas cosas, termina, sí, por entender que, para los medios (no todos, no siempre) hay crispaciones que están mal y hay crispaciones que están bien. Existen medios que `adivinan` comportamientos sin darse cuenta de que con sus cacareadas adivinanzas hebdomadarias forman y estimulan esos comportamientos, indica en otros párrafos.