El propietario de Brawn GP, Ross Brawn, que compró recientemente el equipo de Honda, aseguró en Barcelona que su formación tiene recursos económicos para afrontar la nueva temporada de Fórmula 1. Tenemos que trabajar a largo plazo. Es importante que podamos lograr buenas actuaciones esta temporada, declaró Brawn, quien consideró positivo haber superado la primera valla, que era ir a Melbourne.
La mayor parte de los 700 empleados seguirán, indicó Brawn, comentando que hemos pasado de una escudería constructor a una escudería privada, lo que no es fácil.