El equipo de Policial sigue escalando posiciones y con el triunfo del pasado domingo por 2 a 0 ante Guaymallén terminó de concretar su levantada, ganándose así el rótulo de gran equipo, al superar una fase completa sin conocer la derrota, aun jugando de visitante.
Todo es motivación. El entrenador Daniel Bustos insertó un chip ganador en los jugadores, quienes estuvieron fuertes aun cuando el corto plantel sufría las más sensibles ausencias (Luján, Rodríguez, Palacios por citar ejemplos).
La actitud ganadora de mis dirigidos es la clave. Ellos entran a la cancha con la misión de comerse la cancha, me llenan de emoción estos jugadores. Todo eso se logra con dedicación y esfuerzo.
Luego, el entrenador se refirió a un sentimiento personal que compartía con el grupo: Mi madre está enferma y justo ella amaneció el domingo con el deseo de venir a verme, porque pensó que podía ser la última vez; es decir que era un partido muy especial para mí, y estos jugadores me dedicaron los goles y me regalaron un gran triunfo, por eso estoy tan feliz y agradecido.
Por su parte, Adrián González, autor del segundo tanto, expresó al ser entrevistado por radio Ancasti estaba esperando este momento, tengo la misión de volver a mi nivel; así que le agradezco a Bustos que confió en mí y a mi familia que me apoyó siempre.
Por su parte, el Tanque Agüero, responsable de abrir el marcador, manifestó Este partido me tocó a mí. Siempre llegó desde atrás y esta vez me quedó justo el pase de Alfredo (Ramírez Silva). El triunfo era una deuda con Daniel (Bustos) se lo debíamos del día en que su mamá cumplió años y hoy le dimos los tres puntos y la muestra de que somos un equipo con hambre de gloria.