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Un futbolista de positiva trayectoria

Sólo merece respeto el crítico que muestra su desacuerdo de buenas maneras y sabe ver el lado positivo del trabajo de alguien. La crítica positiva es necesaria aunque indique mil errores. La negativa no lleva a nada. Por lo tanto, critiquemos con respeto y sin querer destruir a los demás. Señalemos el error sin ensuciar la persona del otro. Criticar sí, ¡Destruir no!. (JOSÉ FERNANDES DE OLIVEIRA - (P. Zezinho, SCJ)- El difícil arte de ser bueno) - Pág. 76. Ed. San Pablo. Bs. As. Argentina. 2006)
23 de diciembre de 2009 - 00:00
La historia del fútbol de nuestra provincia nos da cuenta de muchos grandes jugadores que enaltecieron esta hermosa disciplina deportiva a través de sus positivas trayectorias. En efecto, a tenor de lo precedentemente dicho, vale -en esta ocasión- expresar nuestro reconocimiento a la extraordinaria campaña cumplida por un ex futbolista que brilló a nivel país. Me estoy refiriendo a Ramón Lisandro Vega (78), cariñosamente llamado con el mote de Coyoyo por todos aquellos que lo conocen.

Amigo lector, si usted tuvo la oportunidad de verlo jugar, posiblemente coincida conmigo cuando digo que el Coyoyo fue un jugador fuera de serie. Dueño de un estilo muy exquisito -demasiado groso- que lo catapultó al estrellato. Prueba de ello son los muchísimos éxitos y galardones obtenidos de muy buena manera. Este señor del juego bonito -como decía el brasileño Didí- paseó su efectivo fútbol por donde le tocó jugar. Sarmiento, Vélez, Unión (¡aquel partido contra Boca Juniors de Bs.As, qué espectáculo!. Año 1951), Seleccionado de la Liga Catamarqueña. También mostró sus grandes talentos futbolísticos en Tucumán, donde jugó a la par de otro verdadero crack, como lo fue Guillermo Pucho Reynoso, en el club San Martín. El Chaco fue otra provincia que conoció las bondades futboleras del Coyoyo Vega cuando jugó para la primera división del equipo de Sáenz Peña. Lo mismo ocurrió en la localidad sureña de Comodoro Rivadavia, en la oportunidad de la gira que hizo la escuadra velezana por Chubut, dejando bien conceptuado el fútbol catamarqueño.

Ahora bien, contando con estos antecedentes deportivos, quien escribe -colaborador de EL ANCASTI- convino en realizar una amable entrevista -en mi domicilio (lunes l4.l2.09)-, y en tal sentido y a preguntas formuladas, esto respondía: Comencé a jugar al fútbol desde muy niño, si se quiere, yo firmé para Vélez Sársfield cuando tenía l3 años. A los l4 me pusieron en la 5ta.División, y a los 15 me pasaron a 1ra.División, y fue ese gran hombre llamado Agustín Tigre Díaz -que Dios lo tendrá en el Cielo, por cierto- el que me llevó y, desde entonces, no dejé más el primer equipo, porque él me vio jugar en un campeonato de barrio y se ve que algo bueno yo tenía para que me ponga de titular, en esas condiciones continué. Seguidamente añadió: Pero tenía una contra, en ese tiempo mandaban los padres, y mi papá era muy hincha de Sarmiento y me obligó a pasar al club de los Decanos. En ese estado se produjo un intercambio de jugadores, para Sarmiento vinimos el Lucho Tolosa y yo, y para el equipo de la V fue el Flaco Caso. Puedo decir que en Sarmiento hice una buena carrera; de allí me fui a San Martín de Tucumán, donde jugué junto al Pucho Reynoso, salimos campeones en 1955, nos dirigía don Roberto Santillán. Seguidamente expresó: Ese técnico me quería muy mucho, decía que yo era medio bravo, pero claro, uno sufría el cambio del trabajo físico, porque entre Catamarca y Tucumán había una diferencia abismal. A continuación agregó: Después ingresé al Ferrocarril, me mandaron al Chaco, además yo había sufrido una seria lesión, desgarro en un muslo. En el Chaco jugaba para el equipo de Sáenz Peña que me había sacado prestado a Sarmiento por un año, y de allí volví a Catamarca, incorporándome nuevamente a Sarmiento. Poco tiempo después, como ya tenía autonomía civil -mayoría de edad-, Leopoldo Palillo Moraga me incorpora a Vélez, y ganamos varios campeonatos. A continuación señaló: Fuimos al campeonato argentino de clubes campeones que organizó Boca Juniors en Bs.As, antes de ello hicimos una gira hacia el sur de nuestro país, a Comodoro Rivadavia (Chubut), estuvimos 15 días, jugamos 5 partidos y ganamos todo, salimos invictos. De regreso jugamos un partido con Formosa, el estado físico no respondió porque se sintió el esfuerzo de esa gira, teníamos que haberlo hecho después del torneo argentino (año 1965). En ese entonces nos dirigía Enrique Romero, que es mi cuñado, porque es casado con una hermana mía. A continuación aclaró: Yo tenía 17 años cuando jugué para Sarmiento, que enfrentó al poderoso River Plate de Bs.As., los Millonarios trajeron un cuadrazo, me ubicaron de puntero izquierdo, tenía que aguantar la marca pegajosa del gran Norberto Yácono, perdimos 5 a 2. ¿Qué podíamos hacer nosotros a la par de ellos? ¡NADA! El partido se llevó a cabo un día miércoles 12 de octubre de 1949 en el estadio de la Liga Catamarqueña. Luego rememora: En 1951 fui preseleccionado para integrar el equipo juvenil que intervino en el Primer Torneo Panamericano que se realizó en nuestro país, estuve dos meses concentrado y fui el último jugador que excluyeron de la lista definitiva. A ese equipo lo dirigía don Guillermo Stábile, jugamos en Pergamino, Rosario, Bahía Blanca. Estando en Bs.As, recibí propuestas para jugar en Boca Juniors, Lanús, Racing, pero para ser sincero, yo estaba enamorado en Catamarca y no veía las horas de volver, todo el mundo me retaba por la decisión tomada del regreso. En aquel entonces sobraban los jugadores brillantes e inteligentes, no como ahora que no se consigue conformar un equipo competitivo, una potente selección, ahora todo ha cambiado, el combinado nacional no define su juego, se recurre a los players que están en el exterior, no hay comprensión.... Reflexiones de un hombre que supo jugar muy bien el fútbol, que defendió y enalteció los prestigios deportivos conseguidos por nuestros mayores, sumándole a ellos su extraordinaria calidad de un verdadero crack.

Como corolario de todo lo expresado, permítaseme rememorar lo que manifesté en mi primera nota evocativa que redactara en este medio periodístico respecto del partido que en 1949 disputaron River Plate Bs.As. con el Atlético Sarmiento: Así vimos la garra del Patón Cárdenes, la habilidad del COYOYO VEGA, la elasticidad del Flaco Ahumada, la inteligencia del Loco Espeche, la potencia del Yareta Salcedo, la personalidad del Mariscal Libio Bustamante, la humildad del Selva Agüero, el ingenio del Maestro Tigre Díaz, la espectacularidad de Lucho Tolosa, la regularidad de Pancho Oviedo, la presencia del Piñón Galván, en fin, tanta calidad reunida, a mi criterio fueron los protagonistas de una época romántica y elegante del fútbol lugareño.... Muchos de los que tuvieron la suerte de verlos seguramente no los olvidarán, yo por mi parte, los tengo grabado muy adentro de mis retinas y guardados en el arcón de mis recuerdos....(EL ANCASTI- Ed. Lunes 26.09.1988. Pág. 2.Deportes-Aquel partido inolvidable. José Pepe Bustos
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