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Dos pasiones de un buen deportista

El ciclismo es un deporte de héroes. Cada uno a su nivel lucha contra sí mismo, contra la cuesta, contra sus rivales o contra sus propios fantasmas y miedos, hay miles de héroes que hacen grande a este deporte, aunque sólo unos pocos salgan por la tele. (Carlos González Linares - Ed. Revista Ciclismo a Fondo- España. Número 202. Septiembre 2001).
2 de diciembre de 2009 - 00:00
El día domingo pasado 22.11.09, la subcomisión de ciclismo del club Defensores del Norte, organizó desde Fiambalá (Dpto. Tinogasta), la prueba ciclística en homenaje a Carlos Arturo Morales, excelente deportista ya desaparecido (Q.E.P.D.). La referida carrera corresponde a la 4ta.edición y se llevó a cabo en un circuito callejero de aproximadamente de 2 km de extensión, en un terreno llano totalmente asfaltado que invita a los competidores a meter fierro a fondo. Así, en ese estado, se midieron ciclistas de las categorías masters D, C, B, A, Promocionales y Elite y Sub-23.

El suscripto, colaborador de EL ANCASTI, tuve el gusto de presenciar -en un día muy caluroso, sofocante y falta de oxígeno para mi osamenta- las dos primeras carreras, las de masters D y C y, por razones muy atendibles -pues sufrí los efectos de la altura- me vi obligado a adelantar mi retorno a casa, quedando inconcluso el comentario de las restantes pruebas. No obstante ello, lo visto y vivido en ese ambiente de cuadros, ruedas, rayos y pedales, he podido rescatar el buen nivel de competición que demostraron los ciclistas intervinientes, donde sobresalió -en mi opinión- la figura de un pedalero que va in crescendo en su eficacia y que ya cuenta con un palmarés muy importante: me estoy refiriendo a Juan Carlos Balastegui. Correcto deportista, comunitario y generoso para con sus compañeros de ruedo, ya se ha ganado la estima y el reconocimiento de sus colegas, como de los aficionados que gustan de esta hermosa disciplina deportiva.

En ese festival ciclístico de palo por palo, el Gringo Balastegui no hizo más que confirmar sus grandes condiciones y antecedentes que, alguna vez, este medio periodístico destacó como lo hace con todos los deportistas que merecen el justo reconocimiento. (Ciclista por convicción. EL ANCASTI - Ed. 15.04.02 - pág. 10. Deportes). Cabe señalar, una vez más, que una revista de tiraje nacional reprodujo en sus páginas la nota de referencia. (Ver revista Tabloide - Ciclismo. Nro. 201- Junio 2002. Bs.As. Argentina).

En efecto, en Fiambalá, el Gringo Balastegui optó por montar una veloz máquina Privitera, con rueda trasera carenada, con transmisión directa y con una multiplicación de 53 x 15 (relación de cadena entre plato y piñón), con un desarrollo de 7,54 mts por pedalada (un giro sobre el eje), verdaderamente ¡sensacional! ¡demasiado groso! Desde el primer instante de carrera -largada- el Gringo metió un soberano palo hizo una suficiente diferencia sobre sus adversarios y se fue en solitario durante todo el transcurso de la carrera. Se cumplían los giros y el tiempo establecido por la organización y Balastegui no cesaba un ápice en su veloz rodamiento, jamás antes lo vi andar tan fuerte y ganar con suma autoridad y categoría. Amigo lector, creo no exagerar, en mi parecer, la fantástica performance cumplida por este ciclista del grupo C, que sorprendió a todos quienes fuimos a presenciar ese espectáculo deportivo, demostrando, nuevamente, que para triunfar en todos los órdenes de la vida, especialmente en ciclismo, es necesario el sacrificio, el constante entrenamiento y un serio cuidado personal. ¡Felicitaciones Gringo! José Pepe Bustos
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