viernes 24 de julio de 2026

Los jueces mandan

Es tal el desmanejo en la Federación de Básquetbol de la Provincia de Catamarca (FBPC) que la actividad depende de las conveniencias económicas del cuerpo arbitral.

La semana pasada, la excusa fue el Campeonato Argentino de Maxibasquetbol, que por su disputa en nuestra provincia tuvieron que pagar con otro parate las formativas. Esta vez, comenzó la LNB y Darío Córdoba (uno de sus miembros) fue designado para dirigir el viernes en Mendoza, lo que según se dijo, motivó que el servicio no se pueda prestar, y otra vez pagaron las formativas.

Pero esto no termina acá, porque hoy debería jugarse la última fecha de la Primera y hasta la noche de ayer no había certezas: tenemos que esperar hasta la tarde del lunes -por hoy- para que nos confirmen dijo un integrante del Consejo de Presidentes. ¿Hasta cuando? Debemos preguntarnos, esta situación no da para más, pero nadie se da cuenta. Como se pretende que el básquet salga adelante, si los clubes son instituciones sin fines de lucro y la poca plata que obtienen por algún subsidio o colaboración, deben destinarla al pago de árbitros (que se manejan como una empresa prestataria de un servicio) como sea, ellos les deben su existencia a la Federación local, y deberían respetarla, mucho más si se trata de las divisiones formativas, o ¿será que por la plata baila el mono?. Ahora bien, cómo pretenden los señores árbitros que la disciplina que le da sentido a su profesión resurja, si ellos mismos atentan por sus pretensiones con la actividad siendo ésta la que puede atraer algún ingreso.

Se puede interpretar que están en su derecho, y estaría muy bien. Pero como todo prestador de servicios tienen derecho y obligaciones, y una de ellas es un reemplazo y la capacitación, de lo contrario y como ocurre en este caso, el servicio es deficitario, y eso que no nos referimos al nivel o estado físico del servicio que se presta, pero es tan triste que no tendría sentido detallarlo. Pero como para muestra basta un botón, apenas nos remitiremos a la negligencia de Sergio Saseta que al no emitir el informe a tiempo del juego suspendido por una agresión hacia su persona por parte del jugador Carlos Galván (Red Star), su agresor fue habilitado sin cumplir con pega alguna. ¿Hasta cuando?
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