Boca Juniors venció anoche a Tigre 2 a 1, en un partido que tenía para golear y terminó sufriendo. Nicolás Gaitán, en dos ocasiones, marcó los goles de Boca, mientras que Carlos Luna descontó para el conjunto de Victoria.
Con este resultado Boca llega a los 14 puntos en el torneo Apertura y sueña con poder pelear el campeonato, mientras que Tigre se hunde en el fondo de la tabla de posiciones.
Todos los problemas que tenía Boca en su partido ante Tigre se comenzaron a resolver, con un error grave del fondo del equipo de Victoria, que dejó solo a Gaitán, al dar mal el paso hacia adelante para dejarlo en posición offside, y el volante devenido a delantero abrió el marcador, cuando el segundo tiempo recién empezaba.
Pero cuando Boca estaba para golear, para cerrar un partido casi perfecto, volvieron los fantasmas con el descuento de Luna y los minutos finales del partido, que deberían haber sido una fiesta y terminaron siendo un parto.
Riquelme estuvo a punto de hacer dos goles inolvidables, Palermo no quiso ser menos y Boca comenzó a perdonarle la vida a los de Victoria.
Y cuando se perdona tanto la vida se empieza a sufrir, sin sentido, porque tenía todo para golear y de golpe se encontró ganando por la mínima diferencia, luego de que Luna, de palomita, mandara la pelota al fondo de la red tras un centro de Leandro Lázaro.
Boca tuvo para aumentar en varias contras, pero Tigre también estuvo cerca del empate cuando Lázzaro definió mal en el mano a mano con Abbondanzieri.
Luego Guillermo Suárez estrelló un tiro en el palo y ahí se paralizaron todos los corazones xeneizes, que veían que se les podía ir el partido de las manos.
Al final Boca pudo cantar victoria, en forma merecida, pero pudo haber pagado caro no concretar las situaciones de gol que generó en el segundo tiempo.