jueves 23 de julio de 2026

Un nuevo capítulo en la increíble vida futbolística de Martín Palermo

Bajo un diluvio en El Monumental, el goleador marcó el agónico 2-1 cuando parecía que Argentina volvía a desilusionar y empataba frente a Perú. Higuaín hizo el primero y Rengifo había igualado sobre la hora. La Selección quedó 4°.

(Télam) - No hay palabras que puedan explicar el desenlace del partido entre Argentina y Perú, por las Eliminatorias, en el estadio Monumental. Y si las hay, entonces lo único que se puede decir es Martín Palermo. El goleador de las mil y una historias escribió un nuevo capítulo en su increíble vida futbolística, y quizás uno de los más importantes. Porque, en la noche del sábado y bajo un diluvio que desvirtuó el partido por completo, Martín Palermo hizo posible lo que ya nadie imaginaba: el triunfo. El 9 de Boca Juniors, que hace menos de una semana marcó un gol de cabeza casi desde mitad de cancha jugando para su club, entró en el entretiempo reemplazando a Enzo Pérez. La idea de Maradona parecía clara: a matar o morir, con línea de tres en el fondo. Claro que, a los 2 del segundo tiempo, cuando Gonzalo Higuaín marcó el 1-0 tras una gran habilitación de Pablo Aimar, parecía que El Titán sobraba en la cancha.Para colmo de males, en la primera que fue a buscar en el área, se llevó un golpe que lo dejó sangrando por la nariz. Más de uno, en ese momento, pensó que se venía una heróica de esas a las que nos tiene acostumbrado. Sin embargo, nunca hizo pie en el partido. Maradona debió reacomodar un equipo que había quedado desequilibrado ante un seleccionado peruano que -tras una primera etapa en la que no cruzó la mitad de la cancha- parecía realmente incentivado.Y, encima, la lluvia. Sobre el Monumental primero fue una tormenta; y, en los últimos minutos, una cortina de agua que apenas dejaba ver a los jugadores. Jugando mal, sin la pelota, Argentina (con otra buena actuación de Sergio Romero en el arco) se dedicó a resistir y poco más. Demichelis ingresó por Higuaín y jugó de lateral derecho; el ingreso de Federico Insúa fue un intento de poner aire fresco y darle descanso a Aimar. Pero no hubo caso. Y Perú fue.Fue tanto que, sobre el último minuto del partido, comenzó el desenlace de la tragedia. En el útlimo minuto y tras una gran tapada de Romero, Mascherano no pudo despejar y otro centro derivó en más rebotes y en la definición de Rengifo, que enmudeció a todos los hinchas locales -que gritaban más para no sufrir la lluvia que por agradecimiento al juego de la Selección-.Mientras Maradona, seguramente, pensaba en que el campo de juego esta vez no tenía la culpa y en que una futura escapada a Rosario ya no era una excusa, Argentina ganó un córner. Y después el centro y un rebote y El Pocho Insúa queriendo fusilar con su zurda, y otro rebote y alguien en el fondo que la empuja y sacude la red. ¿Quién fue? ¡Decime que fue Palermo! Y sí, el único jugador capaz de hacer un gol en esas circunstancias y en aparente posición adelantada: Martín Pescador. Un héroe que, finalmente, obtuvo su redención en la Selección nacional.Fuente: www.criticadigital.com.ar
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