Adrenalina, vértigo, emoción, placer y alegría son algunas de las sensaciones que El Ancasti puede explicar, el resto es indescriptible.
Ayer compartimos con nuestros lectores el sueño de subirnos a los autos de punta del Rally Argentino. En otras palabras, los ganadores del concurso José Covarrubias y Damián Vega, junto a Marcelo Salas (jefe de Comerciales del diario) y Martín Zalazar (cronista de esta nota) fuimos durante 3.5 Kms. en la tradicional Ripiera y, apenas durante escasos minutos -que serán inolvidables- los navegantes de Gabriel Pozzo, Claudio Menzi (Subaru N4), Marcos Ligato y Federico Villagra (Mitsubishi Lancer Evo X).
Todos podemos afirmar que cumplimos un sueño, pero la verdad es que las palabras están demás, porque superando los 180 Km/h, los sentidos se ven desbordados ante la catarata de estímulos que un ser humano experimenta.
Imagínense, el Lancer Evo X desplegaba toda su potencia y mientras pensaba en que estaba sentado en la butaca de Diego Curletto, por el intercomunicador y con tonada cordobesa quien me relataba todo lo que pasaba era nada menos que Federico Villagra; levantar la mirada y ver a mi derecha al nuestro embajador en el Rally Mundial, era fulminante.
Con ponerme el casco y reportear al Coyote arriba de su auto, el sueño estaba cumplido, pero el dijo esto recién comienza y no te vas a querer bajar más. Ajustamos cinturones y partimos al punto de largada: faltan 15 segundos, atento dijo, mientras Jorge Álvarez me ponía al aire en Radio Ancasti para escuchar lo que pasaba en el habitáculo. Contame la principal diferencia con el Ford del Mundial, le preguntó: Es simple, miles de euros, apuntó, añadiendo: Este botón es para encender el turbo, lo prendo y escucha como cambia todo, y efectivamente, todo parecía explotar mientras esperábamos largar.
Este elemento lo convierte en un auto de carrera, imaginate el del Mundial, que cada una de sus piezas son construidas a manos exclusivamente para el auto de carrera. La nota rondaba en temas del nacional y el mundial: Estoy muy conforme con nuestro Rally, crecimos y estamos siempre innovando; Catamarca fue un punto de inflexión el año pasado, vimos que no hubo la repercusión esperada, en cambio hoy notamos que la gente está ansiosa con que comience la carrera, y en el tramo la gente ya lo hacía notar. La campaña fue espectacular, llegar a Cataluña para el shakedown y encontrarme con pilotos que habían hecho 700Km de asfalto para adaptarse, no hay manera de competirles, y terminar entre los 10 mejores, es un éxito. Un salto nos cortó el diálogo, y la cortina de tierra que se desprendía en cada coletazo con el freno de manos era impresionante; luego a 130 Km/H ingresó a un sector de una S con muchas piedras sueltas: por suerte no hay caballos bromeó, recordando el episodio de La Vuelta de la Manzana, donde impactó con los equinos.
Último ataque al pedal del acelerador que venía ardiente, en una recta a 180Km/h y fin de un sueño y de una alegría interminable. Gracias Coyote, gracias Rally Argentino.