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Luciano Pereyra festejó en Cosquín diez años de música

El recital que dio marcó a su regreso al escenario del festival cordobés. Pereyra realizará un concierto especial por este aniversario, el 13 de marzo en el Luna Park.
27 de enero de 2009 - 00:00
BUENOS AIRES- El cantautor Luciano Pereyra, en su regreso a Cosquín después de algunos años de ausencia, festejó sus 10 años de carrera con un efectivo recital, junto a otros destacados artistas como Leandro Lovato, Argentino Luna, Canto 4 y Juan Falú en la tercera luna de la 49 edición del Festival de Cosquín.

Si bien la calidad artística de la velada fue muy interesante, con la participación del bailarín platense Iñaki Urlezaga con su compañía, contrariamente hasta ahora es la de más baja cantidad de público, ya que la plaza Próspero Molina estuvo poblada por poco más de 6 mil personas.

Pereyra quien tuvo a su cargo el cierre de la velada, realizó un concierto donde desgranó buena parte de sus clásicos en estos 10 años de carrera (tendrá su festejo final el 13 de marzo en el Luna Park), haciendo hincapié fundamentalmente en la parte folclórica, aunque también entonó algunas canciones como Para enamorar.

Fue así que se dieron la mano piezas el estilo de Caminito de Acheral, Chaupi corazón, Soy un inconsciente, Amor donde hubo fuego, con Sin testigos, Perdóname, Porque aún te amo y un potpurrí que abarcó Desde que tú te has ido (su primer éxito), Como puedes vivir sin mí y Los recuerdos no abrazan.

Uno de los momentos claves de la velada fue la actuación del conjunto salteño Canto 4, quienes haciendo gala de una gran personalidad y estilo con sus temas y buenas voces, dieron un paso interesante para lograr la consagración del Cosquín 2009.

Rodrigo, Iván, Juan y Facundo con sus canciones Perfume de carnaval (interpretada a capella), La pura verdad, Sombra herida, Cantores del Alba y Recuerdo salteño, ya fueron consagrados por la plaza.

La noche de los silencios también se hizo presente con la participación del guitarrista y compositor tucumano Juan Falú, quien con su virtuosismo le regaló a la gente La cuartelera en su homenaje a Eduardo Falú y El bien perdido.

Mientras que el cantor de Madariaga, Argentino Luna y su estilo sureño marcaron un momento con sus milongas, huellas y zambas como Rayito del aire, Huella larga, Anoche lo vi a Atahualpa y El oscuro patas blancas y además se dio el lujo de protagonizar un contrapunto de payada con el joven payador Nicolás Membriani.

El violinista y cantor santiagueño Leandro Lovato (discípulo de Don Sixto Palavecino), quien había logrado la consagración 2007, fue nuevamente consagrado por la gente con una memoriosa actuación con su chacarera Rumor de Salamanca, Cuna de duendes/Ñaupa Ñaupa, el gato El revoltoso y una destacada selección de huyanos y shotis y una especial y personal versión del tango El choclo.

El bailarín platense Iñaki Urlezaga al frente de su compañía y la primera bailarina Cecilia Figueroa, le dieron el toque de distinción a la velada con su arte, especialmente con un

repertorio de tangos, poniendo especial énfasis en la música del recordado Astor Piazzolla, que se juntó con otras composiciones de Carlos Gardel, Juan de Dios Filiberto y Ángel Contursi.

Dicha actuación le valió que el intendente municipal Marcelo Villanueva, le entregó en el escenario el tradicional poncho coscoíno, ante el aplauso de los presentes.

La cantante Anabella Zoch, quien había logrado la revelación en 1996 y luego se radicó en España (posibilitó un acuerdo para llevar a Cosquín a Cadiz), mostró lo suyo de donde se destacó su interpretación de Recuerdo de Ipacaraí, El cosechero y un tributo a Tamara Castro con Justo ahora.

El poeta Ariel Petrocelli no pudo lograr un interesante momento acorde con la importancia de su obra, debido a que su figura fue eclipsada por un canto mediocre de Isamara y un grupo que dio la sensación de conocerse arriba del escenario.

Completaron la jornada seguramente sin pasar a la historia Penke Pereyra, Quebracho y Mariano Fretes, mientras que el grupo ganador del pre Cosquín como conjunto vocal, Alborada de La Rioja, mostró interesantes condiciones.

Finalmente la Delegación Provincial de Córdoba, dirigida por el maestro Mario Díaz mostró con aciertos los distintos momentos de la música y la danza de Córdoba y lo más destacado fue la aparición sobre el emblemático escenario de la viejita de Traslasierra, la querida Doña Jovita, esa incomparable creación de José Luis Serrano, quien después de una inmerecida ausencia de varios años volvió a Cosquín.
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