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¿Se cae lo del "Pato"?

La dirigencia de Boca Juniors, encabezada por el manager general del club, Carlos Bianchi, expresó ayer en forma reservada su malestar por la forma en que el presidente del Getafe, Ángel Torres, encaró el último tramo de las negociaciones por el pase del arquero Roberto Abbondanzieri, que sigue trabado.
21 de enero de 2009 - 00:00
Boca decidió mantener la oferta de 300.000 euros por el jugador y no formulará otra propuesta, pese a que el dirigente español pretende 100.000 euros más para cerrar la operación.

Bianchi envió una nota con membrete de Boca Juniors, con la propuesta oficial; de palabra quedó todo arreglado, pero luego el presidente del Getafe se descolgó con otra cifra, que no estamos dispuestos a pagar, manifestó una alta fuente xeneize.

Recalcó que en el tramo de las negociaciones, Bianchi también envió un e-mail certificando nuevamente la forma de pago y destacando que Boca estaba dispuesto a concretar la transferencia en base a los 300.000 euros, cifra de la que no quiere moverse.

Mientras, desde Tandil se informó que si no se concreta lo de Abbondanzieri, Boca tiene en carpeta los nombres de los arqueros Oscar Córdoba (Millonarios) a quien se le propondrá un contrato de un año y luego ser el entrenador de guardavallas xeneizes.

También figuran el actual guardameta de la Liga Deportiva de Quito, el experimentando José Francisco Ceballos, y el ex arquero de Nacional de Montevideo y Atlas de Guadalajara, el uruguayo Jorge Rodrigo Bava cuyo pase pertenece a Libertad de Paraguay.

Torres, presidente del Getafe, dijo que por la transferencia de Abbondanzieri a Boca no hay ningún arreglo y resaltó que el problema no es la cantidad porque Boca no tiene ni una peseta, por lo que si ellos no venden a algún jugador, no podrán comprar.

En Argentina dicen que llegamos a un acuerdo y que ahora no queremos cumplir. Eso no es verdad. Ningún dirigente de Boca se ha comunicado con nosotros en los últimos diez días. Eso demuestra que no están interesados en el Pato, remarcó.

Estas expresiones cayeron como una bomba en el predio de Casa Amarilla, en las oficinas de Bianchi, quien decidió no realizar más gestiones por el guardavalla y dejar que la situación se diluya por un tiempo.
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