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Gasalla volvió a cautivar

El actor presentó Más respeto que soy tu madre, a partir de textos de un blog.
20 de enero de 2009 - 00:00
BUENOS AIRES - En el triple rol de adaptador, director y actor, Antonio Gasalla estrenó la obra Más respeto que soy tu madre, en la que se aventura por primera vez y con todo éxito con un texto que no le pertenece y en la conducción de un elenco que debe responder a una estructura teatral con continuidad.

Mirta Bertotti, desde fines de 2003 y comienzos de 2004, escribió en un blog la historia de una mujer de 52 años que vive en la ciudad de Mercedes (provincia de Buenos Aires) junto a su marido, tres hijos adolescentes y su suegro.

La repercusión inmediata se tradujo en un inesperado suceso de público que culminó con el premio al mejor blog del mundo. Cuando acabó la aventura en internet, Hernán Casciari, argentino radicado en Barcelona, se ocupó de la recopilación de los textos y de su publicación en formato de libro.

De esa manera llegó a manos de Gasalla, quien se abocó a la difícil tarea de adaptarlo para la escena. El esfuerzo se vio coronado con los mejores resultados, en una excelente versión de dos horas con una maratón actoral de Gasalla, que no abandona la escena en ningún momento.

La complicidad que el actor crea con el público le permite mantener la atención a través de largos monólogos que alterna con escenas en las que imperan el humor y pinceladas de nostalgia.

En el texto, además de situaciones de la vida cotidiana, propias de una familia cuya vida se vio amenazada por la crisis de 2001, hay también alusiones constantes a diversos momentos de la historia reciente de la Argentina.

La actuación de Gasalla resulta impecable en la composición del personaje de Mirta, jugado con la mayor naturalidad sin necesidad de acentuar rasgos que pudieran hacerlo caer en la caricatura, con momentos de humor y otros de profunda ternura.

Los tres hijos, cada uno con su problemática, se relacionan con la madre cada uno a su manera, pero encontrando en ella el apoyo que necesitan, aunque no dejan de desconcertarla.

Hay una chica de 14 años con todas las hormonas a flor de piel (Eliana González), el hijo mayor (Esteban Pérez) considerado por la madre como un modelo y el hijo del medio (Nazareno Móttola) aliado de un abuelo (un notable Alberto Anchart) que se dedica a cultivar y fumar marihuana, quienes no dejan de sorprender a la desconcertada Mirta.

La familia la completa el marido, desocupado y gritón, del que no puede esperarse ayuda alguna para sacar adelante a la familia, pero al que Enrique Liporace dota de su probado oficio para expresar su cariño tosco.

Todo el elenco responde con solvencia al ritmo que Gasalla impuso a su puesta en escena, con personajes perfectamente delineados, dueños de una identidad propia, claramente diferenciados.

El tratamiento del espacio logra establecer los distintos ámbitos que exige la acción dramática. Tomando como eje la cocina de la casa, se apuntan a cambios mínimos que van generando otros espacios como el frente de la casa, un exterior que bien puede ser el fondo de la vivienda y un paisaje del sur argentino.

En definitiva, Más respeto que soy tu madre es un muy buen espectáculo con una historia en la que todos los espectadores pueden verse reflejados, con actuaciones muy logradas y una puesta en escena que saca lo mejor de cada personaje y mantiene un ritmo sostenido a lo largo de las dos horas que dura la función, que se ofrece en el teatro Metropolitan.
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