Haber resignado ante Vélez Sársfield la chance de jugar su segundo Torneo del Interior, fue para Ferrocarriles del Estado el golpe más fuerte de su estadía en la Liga Catamarqueña de Fútbol.
La caída en el mano a mano, ante su clásico moderno, desnudó además el principal déficit: la conducción del equipo. A pesar de contar con un plantel de valía envidiable, este fenómeno se devoró a técnicos de talla, tales como los más recientes, Ramón Guzmán y Dante Emilio Peralta. El tema parece no tener sin fin para la dirigencia, que ya busca al sucesor del Bocha, quien había comunicado, previo al partido, que cualquiera sea el resultado, dejaba el cargo.
Ahora bien, hay dos lecturas en este tema, y en ambos casos es responsabilidad dirigencial: no lograron dar con el DT indicado, o no supieron brindar el respaldo suficiente que un cabeza de grupo necesita para alcanzar las metas. Esa pequeña disyuntiva, de las tantas que arrojó el proceso, nos genera un interrogante importante, y cuya respuesta podría ser utilizada como guía para encontrarle una solución al problema de la conducción. Mientras la respuesta circula con errónea obviedad en el inconsciente futbolero, pero lo que pocos saben es: ¿quién toma las decisiones finales en Ferro? Parece simple, pero no es así y las muestras están a la vista: la dirigencia del Club, por ejemplo, no está involucrada en el fútbol; sí, en cambio, la subcomisión específica, pero dentro de la misma hay diferentes corrientes: los que aportan mano de obra por amor a los colores, y los que aportan dinero. Hay quienes sostienen que el Intendente Pablo Nazar responde por los jugadores chumbichanos; mientras que Juan Carlos Montenegro (Aguas de Catamarca) lo haría por los refuerzos capitalinos, y el cuerpo técnico de turno; y está muy bien, son tan necesarios como valiosos esos aportes. Pero la pregunta sigue sin respuestas ¿quién toma las decisiones? Puede que sean consensuadas entre las partes; o exclusivas de la dirigencia, o de los inversores, lo cierto es que no hay claridad, y comenzando por saber quién conduce realmente los destinos del club, se podría comenzar para seguir con el interesante proyecto.
Mirar para adelante
Según trascendió, la intención era mantener en pie la idea de presentar un equipo protagonista y con la ambición de representar a Catamarca, desde Chumbicha. A tal punto que ya comenzaron a circular algunos nombres para sumarse al equipo. Entre los más resonantes, aparece el enganche Miguel Rizzardo, de reciente paso por Ateneo M. Moreno.
En contrapartida, quedó pendiente la desvinculación del entrenador Dante Peralta, quien llegó en el tramo más apremiante de la crisis que generó no haber ganado el título del Anual capitalino. También trascendió que fueron múltiples las gambetas que habría soportado el DT para encontrarse con el saldo pendiente por su trabajo.