Tigre se aseguró ayer una plaza en el desempate del Apertura, en el que perseguirá el primer título de su historia, al derrotar a Banfield, en forma ajustada y sufrida, por 1 a 0.
El `Matador` de Victoria jugó mal y sufrió para sumar tres puntos ante Banfield, que por momentos comprometió el triunfo local.
El apretado 1-0, obra de una conquista de Martín Morel, quedó sentenciado en buena medida por la actuación sobresaliente del arquero Daniel Islas.
Así, con dificultades, Tigre sumó 39 puntos y quedó en la misma línea que San Lorenzo y Boca Juniors -también ganadores en la jornada-, una igualdad que habilitará la extensión del torneo a un desempate por el título.
Tigre sintió la presión de la definición y exhibió un juego enredado, confuso e impreciso.
Banfield opuso un esquema de marcas rigurosas, con un despliegue físico importante, aunque sin claridad en el manejo de la pelota.
Luciano Civelli y Nicolás Bertolo, sin embargo, generaron por momentos una sociedad futbolística que insinuó algunas acciones elaboradas.
Obligado por su fervorosa parcialidad, Tigre avanzó en el campo con pelotazos largos, pelotas divididas y acciones con balón detenido.
La apertura del marcador se concretó a los 39 minutos. Entonces Leonel Altobelli habilitó a Morel, que bajó la pelota con el pecho y definió con jerarquía ante la salida de Luchetti.
En el complemento Banfield se adelantó en el terreno, tuvo más tiempo de posesión de la pelota pero, le costó generar acciones de peligro.