El coro de la parroquia del Inmaculado Corazón de María, integrado por 17 voces, adquirió los uniformes para sus integrantes, lo que se pudo realizar gracias a la campaña que se organizó entre julio y septiembre para juntar los fondos necesarios. Los coreutas estrenaron sus nuevos atuendos en la misa del pasado Día de la Madre y fueron bendecidos por el sacerdote Javier Grosso. El coro agradece a toda la comunidad parroquial por la colaboración brindada e invita a las misas que se realizan los días sábados a las 19.30 y los domingos a las 21. Muchas gracias y que la Virgen los colme de bendiciones, señalaron.