Días atrás se desarrolló en Catamarca el III Congreso
Nacional e Internacional -Regional Noa- de Trata de Personas. Contó con la presencia
de especialistas sobre la problemática, como así también con supervivientes al
flagelo. También participaron una gran cantidad de asistentes que, en muchos
casos, vivenciaron el congreso al borde de las lágrimas. Historias de vida
llevadas al extremo de la humillación humana, pero también herramientas para
prevenir y una convocatoria para comprometerse, fueron parte de lo que se pudo
entender, conocer y aprender.
Margot Laurencio referente de RAAT (Red de Alto A la Trata),
nos brindó un pantallazo sobre la actualidad de la Trata y el Tráfico de
personas, el impacto que tiene en las zonas fronterizas y la necesidad de
construir redes para proteger a nuestros niños.
Puso el acento en la necesidad de aplicar legislación
acorde, pero al mismo tiempo destinar presupuestos para que las leyes no sean
letra muerta. De la charla con la activista, surgen algunos datos para estar
alertas y para entender cómo funciona el mecanismo de la trata, que en muchos
casos, conlleva la complicidad de distintos sectores de la comunidad.